Su vivienda está "en el aire" tras la explosión y pide suspender los trabajos 

Saúl Córdoba y su familia prácticamente perdieron su vivienda en Km 4 a partir de la rotura de un caño del acueducto. La casa presenta grietas y el terreno cedió tanto que parte de su base está en el aire. 

Hace 20 días, Saúl Córdoba y su familia llegaron a su vivienda del barrio ubicado en Kilómetro 4, en la Ruta 25 al 800, en diagonal a la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. La casa representaba el fruto de años de trabajo y sacrificio. Sin embargo, todo ese esfuerzo desapareció en cuatro días. Es que el domingo explotó un caño del acueducto, lo que generó que una de las calles bajara su nivel más de 40 centímetros en apenas 48 horas y ocasionara graves daños a las siete viviendas linderas. La de Saúl fue la más afectada.

Tal como informó El Patagónico este lunes, el caño -que pasa por el medio del barrio, donde está el molino eólico abandonado- explotó en dos ocasiones; la tierra se hundió y una vivienda quedó casi en el aire. A la misma se le partieron cuatro paredes.

“Hicieron una reparación provisoria y largaron el agua. Aparentemente, se rompió otro caño por la maquinaria que usa la SCPL. El tema es que antes de finalizar los trabajos no hicieron pruebas, no hicieron nada. Estuve desde las 11 hasta las 4:30 de la mañana sacando agua de mi terreno sin que nadie me dé una solución”, cuestionó Córdoba.

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En diálogo con este diario, el damnificado pidió garantías para su vivienda. “Yo no voy a dejar que continúen con los trabajos hasta que no me den una garantía por mi domicilio. Mi casa está a punto de derrumbarse. Yo quiero que las autoridades de la SCPL se acerquen para ver los laburos que estuvieron realizando”, acotó.

“QUIERO QUE ALGUIEN SE HAGA CARGO”

El hombre criticó que las autoridades no se acercaran a observar el problema que ocasionó la rotura del acueducto y los trabajos posteriores en la zona. “Ellos no vieron el quiebre de las paredes; hay fisuras internas; hay peligro de que se me caiga mi casa”, detalló.

El terreno cedió tanto que la familia Córdoba tuvo que dejar la vivienda por miedo a que se venga abajo. “Hace 20 días que estoy habitando en mi casa y en cuatro días me consumió todo. Yo tuve que irme a la casa de unos amigos porque eran demasiadas las grietas en las paredes”, lamentó y pidió que desde el municipio se acerquen a verificar los problemas que surgieron.

“Que venga un responsable de la SCPL para que me dé garantías por mi vivienda porque ayer (por el lunes) vino un supervisor y no me dijo nada. Quiero que alguien se haga responsable de todo esto”, destacó.

“Lo único que me dijo un supervisor de la cooperativa fue que iban a continuar los trabajos hasta finalizarlos. Yo quiero que vengan a hacer un informe de cómo está mi casa porque, si continúan trabajando, me quedo sin casa”, concluyó.

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