Tiempos de demanda popular y de cortinas de humo

El escándalo del operativo "Revelación" puso en blanco sobre negro lo que muchos sospechaban y se hablaba en voz baja. Mientras tanto podría abrirse una tregua en el conflicto estatal de Chubut y la amenazante iniciativa que vino a sellar la ministra Bullrich.

Con preanuncio

El tuit fue uno de los tantos que circulan, pero que en este caso tenía destinatarios claros, al menos para el círculo que supo encarnar el poder político en Chubut desde diciembre de 2015 hasta el último día de octubre de 2017. “No es tiempo de tibios ni especuladores. Hoy empezó una nueva etapa”. Su fecha es del miércoles 24 de enero de este año, a las 19.02, pocas horas antes de un almuerzo de dirigentes identificados con el peronismo y con Chubut Somos Todos en un parador de Puerto Madryn. Estuvieron funcionarios en actividad y otros influyentes; algunos elegidos por voto popular y otros por el dedo de Mario Das Neves. La lectura que se hizo entonces del sugestivo encuentro iba más por el lado del diseño de una herramienta electoral para el año que viene. Pero a la luz de los últimos acontecimientos, hoy podría especularse que en realidad el sentido tenía más que ver con una arenga y/o mensaje a los que no estuvieron allí. El tuitero de la ocasión fue “Pájaro”, que no es otro que Gonzalo Carpintero, el exsecretario privado del gobernador que acaba de recibir seis meses de prisión preventiva tras ser imputado –entre otros delitos- de “cohecho” y “enriquecimiento ilícito”.

Sin peros

No era la primera vez que lo llamaba tan temprano y cuando así pasa es porque sabe que va a pasar algo importante en la provincia que gobierna y que traería importantes repercusiones. A las 6 de la mañana del martes 22 de mayo, el gobernador Mariano Arcioni se hallaba en Buenos Aires cuando recibió atendió al Procurador General de Chubut, Jorge Miquelarena, informándole de los operativos que estaban por ponerse en marcha y que desembocarían en importantes detenciones. Dicen que el mandatario pidió que no le diera nombres ni direcciones a allanar. “Hagan lo que tengan que hacer y que caiga quien tiene que caer; hay que terminar con todo esto”, dijo escuetamente un circunspecto funcionario que parece decidido a no dar ninguna equívoca señal de que está dispuesto a proteger a alguno de los que hasta hace poco más de medio año se sentaban a su lado para delinear planes de gobierno.

La noche más oscura

En la audiencia de control de detención celebrada el jueves hubo un abogado, Carlos del Mármol, que sorprendió a más de uno en la Oficina Judicial de Rawson cuando pidió la nulidad de la detención y del allanamiento contra su cliente, Gonzalo Carpintero. Es que su argumentación se basó en el horario en que fiscales y policías ingresaron a la vivienda del exfuncionario: las 7. A su criterio, el procedimiento debía ser declarado nulo porque a esa hora aún está oscuro.

“El horario de salida del sol era 8:34 minutos, puede revisarse en cualquier servicio meteorológico”, sostuvo con énfasis Del Mármol, advirtiendo además que estaba dispuesto a recurrir a instancias superiores si le negaban su solicitud. El encargado de responderle fue el fiscal Héctor Iturrioz: “¿Se imagina si usted señor juez trabajara en Ushuaia? Debería pedir un allanamiento a partir de las 11 de la mañana porque a esa hora sale el sol».

El montaje

Si algo no puede discutirse en todo este escándalo político-mediático-judicial es que más allá de los ilícitos investigados que aún deben probarse en un juicio, en el camino van quedando aspectos que le confieren a las causas otros aditamentos. Uno de ellos tiene que ver con la espectacularidad de los operativos. En el del martes, por ejemplo, llegaron a emplearse más de 200 policías, como si los casi 30 allanamientos se les hicieran al “Gordo” Valor, o a “la Garza” Sosa. Y en el camino los fiscales van dejando algunos jirones de credibilidad. Por ejemplo hubo un detenido, Juan Carlos Villegas, al que el juez Sergio Piñeda debió dejar en libertad porque los fiscales nunca precisaron el pedido concreto de prisión.

Un antecedente

No quedó claro en la extensísima audiencia del jueves a qué fiscal específicamente se le escapó la tortuga con Villegas. Como se sabe, a los originales Alex Williams y Omar Rodríguez se les sumaron con posterioridad Marcos Nápoli, Daniel Báez, Jorge Bugueño y el comodorense Héctor Iturrioz. Este último aún carga con un delicado episodio que ensombrece su actual rol de justiciero implacable. Es que fue el responsable de dejar caer una causa por supuesta connivencia entre un subcomisario de la Seccional Quinta y el peligroso delincuente Mario Rolando Sergio Chini. Este Diario fue quien contó el caso el 27 de enero último y de inmediato Iturrioz optó por “autodenunciarse” para deslindar responsabilidades. Hasta ahora se desconoce qué pasó con ese antecedente que seguramente formará parte del legajo de Iturrioz. Lo paradójico del caso es que antes de ello el mismísimo Procurador General de Chubut, Jorge Miquelarena, había felicitado a funcionarios de la Fiscalía de Comodoro Rivadavia por haber advertido esa presunta relación ilegal entre un jefe policial y delincuentes. Pero el hecho quedó impune porque Héctor Iturrioz, el fiscal general al que se la asignaron, no avanzó con la acusación en tiempo y forma, ni solicitó una prórroga. Recién a los 55 días de haber vencido el plazo presentó la misma, por lo que el Superior Tribunal de Justicia terminó confirmándole el sobreseimiento al sospechoso subcomisario.

Experiencia culinaria

Si finalmente los detenidos terminan compartiendo pabellón en algún centro de detención, podrían tener resuelto el tema alimenticio, si es que cuentan –claro- con los medios para hacerlo. Algo así como lo que muestran películas del estilo “Buenos Muchachos”, cuando el personaje de Paul Servino les cocinaba a todos con las provisiones que le conseguían los mismos carceleros. Es que hay uno de los nuevos presos que se encargaba de alimentar a sus compañeros de ruta allá lejos y hace tiempo, cuando se hacían esas largas campañas proselitistas por el interior de Chubut. Gonzalo Carpintero no era muy conocido a principios de esta década, sobre todo entre quienes no eran oriundos de Trelew, por lo que el joven se los empezó a ganar por el estómago. Es que era el encargado de preparar las milanesas en sándwich que repartía sin escatimarle ningún aditamento. Gonzalo, entonces, era popular por su arte culinario. Hoy lo es por otros motivos.

Un leal

Durante los cuatro años del gobierno de Martín Buzzi el hoy detenido Gonzalo Carpintero tuvo una delicada tarea, cual fue acompañar día y noche a Mario Das Neves. Al principio lo suyo era político, pero terminaría siendo casi enfermero cuando al exgobernador se le declaró el cáncer que lo fue consumiendo hasta terminar con su vida el último día de octubre del año pasado. Carpintero convivió con él en Buenos Aires antes, durante y después de sus intervenciones quirúrgicas. Y también en sus etapas de rehabilitación, cuando ambos se levantaban muy temprano para hacer la bicicleta fija que exigía la recuperación médica. Por eso nadie se sorprendió cuando al asumir por tercera vez como gobernador, Das Neves designó a Carpintero (que hace años había dejado de usar el Patterson que agregaba desde siempre a su primer apellido) su secretario privado. Quería seguir teniéndolo cerca. Era uno de los pocos en quien confiaba casi ciegamente.

La taba

Quienes en el valle han seguido de cerca los acontecimientos que se iniciaron el 7 de marzo con la detención –entre otros- de Diego Correa, quien hasta ese día manejaba la Unidad Gobernador, cuentan que no deja de ser impactante comprobar que no hay “intocables” de por vida. Es que lo que ocurrió el último martes resultó aún más elocuente, ayudado por la escenografía que montan los justicieros en cada allanamiento, algunos de los cuales terminan en detenciones, exhibiendo al reo con esposas, mientras no falta el oportuno que lo llama por su nombre cuando lo conducen al patrullero o a la comisaría para tener la foto perfecta que ratifica la caída del Olimpo de quienes creían que jamás verían cómo su honra era arrojada a los perros. Eso al menos por ahora, ya que en lo queda del año los fiscales deberán probar que había una organización ilícita que tenía como objetivo cometer todo tipo de latrocinios con el solo fin de enriquecer su patrimonio y el de sus allegados. Empezaron con una denuncia anónima que llevó a escuchas comprometedoras y a testimonios que –aseguran- son iluminadores sobre la forma en que Cisterna, Carpintero, Correa, Oca y el resto le robaban al Estado; es decir al resto de los habitantes de esta provincia.

El humo y el padre

Hay dos situaciones que pueden ser simbólicas de lo que se está hablando. En una de las audiencias en las que se le notificaba de qué se la acusaba se produjo un cuarto intermedio y Natalia Mc Leod – esposa de Diego Correa- quiso salir al balcón a fumar un cigarrillo. Un policía se lo impidió de mal modo. Debió intervenir un funcionario judicial para que finalmente pudiera concretar su deseo.

En tanto, el jueves no dejaba de llamar la atención cómo la Policía revisaba exhaustivamente las bolsitas con comida que allegados les hacían llegar a algunos de los imputados cada vez que había una cuarto intermedio.

A todo esto, el exsecretario de Correa, Diego Luther, mucho debió insistir para que lo dejen salir a ver a su padre que sufrió un ACV. El hombre que llevaba una prolija lista que dicen mucho contribuyó a la causa, había pretendido en principio un arresto domiciliario justamente para estar cerca de su familiar, pero aquella vez no lo ayudó el testimonio del portero del edificio donde reside el padre, ya que declaró que iba por allí muy poco. Ahora Luther podrá salir algunas horas, con la debida custodia y con reserva de día y hora, según pidió el juez Piñeda.

Eran jóvenes brillantes

En algún momento ese fue el calificativo que les dedicó el propio Mario Das Neves para asegurar que contaba con un equipo sólido para gobernar Chubut. Fue durante su segundo mandato (2007-11), cuando comenzaron sus sueños presidenciales que lo alejarían de muchos de los históricos que habían estado a su lado desde que quiso ser intendente de Trelew en 1991. Y mucho antes también. ¿Qué fue de aquellos “jóvenes brillantes”? Algunos están presos; otros por ahora solo imputados (Cristian Eguillor, Rubén Reynoso) y otros tantos debieron ser testigos de cómo les allanaban viviendas y estudios jurídicos en busca de pruebas comprometedoras. Pero hay uno al que nadie olvida y que está ausente de las primeras planas que tanto le gustaban desde que reemplazó a Norberto Yauhar como ministro Coordinador en 2008. Después se haría cargo del proyecto Ingentis que supuestamente ayudaría a paliar la crisis energética provincial y terminaría denunciado por presuntas irregularidades. Hasta hace poco era subsecretario de Servicios Públicos. ¿Pero hoy dónde está Pablo Korn? Algunos aseguran que siguió el consejo paterno e inició un tratamiento psicológico en Buenos Aires, donde permanece. Los mal pensados creen que de ese modo podría evitar la cárcel si es que aparece alguna prueba que lo comprometa también a él.

Cruda confesión

Fabián Gabalachis es un conocido abogado del valle que asume las defensas de notorios acusados cada vez que tiene tiempo. Y al parecer últimamente anda muy tranquilo porque percibe que el alto índice de desocupación que hay en el lugar donde vive a él no lo tocará. “Los abogados que ejercemos tenemos numerosas consultas de funcionarios que nos preguntan si van a ir presos”, acaba de manifestar en un tuit. Y se trata de un profesional muy bien relacionado que suele contar con información de primera mano.

Peligro de presión

Como se sabe en el ámbito penal, además del peligro de fuga otro de los motivos para negar la salida transitoria de un imputado es la posibilidad de que ejerza presión sobre algún testigo. En este punto, el más notorio ha resultado ser el exjefe de Gabinete, Alberto Gilardino, a quien los fiscales admitieron haberle ordenado custodia policial por haber sido objeto de amenazas. Gilardino reemplazó en el cargo a Víctor Cisterna y renunciaría pocos meses después ante el propio Mario Das Neves, quien se hallaba en Buenos Aires recuperándose de una de sus intervenciones. En su declaración ante los fiscales, Gilardino admitió haber cobrado sobresueldos, aunque dijo haberlo hecho solo una vez. Antes de asumir en ese cargo, Gilardino había sido secretario de Pesca, desde donde fue permanentemente hostigado por el diputado provincial Alfredo Di Filippo, quien expresaba que concedía permisos pesqueros en forma arbitraria, a cambio de dinero.

Apenas estalló el escándalo comenzó a circular en las redes una fotografía del casamiento de Gilardino, pocos días después de dejar la función pública. Entre sus invitados aparecen –sonrientes y copa en mano- Gonzalo Carpintero, Diego Correa y su esposa, Natalia Mc Leod, entre otros notorios de estos tiempos de infierno tan encantador.

Con esa boquita

“Ojo que me están grabando, tengo el teléfono pinchado”, decía uno de los empresarios pero igual seguía hablando. Eso sostuvo el fiscal Marcos Nápoli sobre una de las escuchas al empresario Daniel Russo.

“Que el juez se vaya a la concha de su madre”, contaría luego Nápoli que dijo el mismo investigado cuando le allanaron su vivienda. De todos modos, él fue uno de los que recibió penas más leves: tres meses de arresto domiciliario. Junto con los comodorenses Federico Picchione y Esteban Torraca, se les imputa apelar a los sobreprecios en obras públicas. Curiosamente, estos últimos también aparecían mencionados en otra causa que en su momento hizo ruido en esta ciudad: la denominada “Apadrinados”, investigada por la juez federal Eva Parcio. Incluso en la maratónica audiencia del jueves el fiscal Iturrioz expresó públicamente que él ya había investigado a Torraca en la mencionada causa y que le constaban “cómo son sus operaciones”. Torraca recibió 3 meses de prisión domiciliaria, la mitad de lo que le tocó a Picchione sin el beneficio de estar en su casa.

Efectos colaterales

“Gonzalo me contó que estaban preocupados por los aprietes de Darío Fernández, el que hace Cholila On Line. En una charla le dije que lo que seguramente quería era plata. Y así fue, un día lo vi a Gonzalo de nuevo y me dio un sobre de papel madera con 50 mil pesos y yo, de comedido, se lo di a Silvina Cabrera, de Prensa de Legislatura, para que se lo diera a Fernández. E inmediatamente Cholila On Line dejó de publicar cosas de Das Neves. Esto, con algunos detalles más, fue lo que dije a los fiscales que me entrevistaron”, le contó Alfredo Di Filippo a Jornada el jueves de la extensa audiencia. El diputado no es ningún ingenuo como todo personaje que proviene de los medios de comunicación. De este modo, con una simple declaración involucró a más gente en el escándalo que sacude a Chubut y quedó flotando la pregunta acerca de cuántas veces habrá actuado él mismo como correo.

“Toallón”

El contador Víctor Cisterna se inició en la política de la mano de César Mac Karthy. Así fue como llegó a ser diputado nacional por Chubut entre 1995 y 1999. No se le recuerda algún proyecto o gestión en aquel mandato que les cambiara la vida a sus coprovincianos. Volvería a la función pública con Mario Das Neves y antes de que éste asumiera por tercera vez como gobernador, lideraba uno de los sectores internos que se enfrentaban por tener mayor influencia cuando se instalaran en Fontana 50. Finalmente, sería designado ministro Coordinador y establecería alianzas internas clave que le darían el suficiente oxígeno para mantenerse casi un año, hasta que lo forzaron a renunciar porque a su alrededor llovían las denuncias sobre la forma en que se manejaba. “A Cisterna le decían ‘toallón’ los proveedores porque los abrazaba y los secaba; le regalaban 6 o 7 millones por mes de la obra pública”, llegó a decir tras su renuncia el siempre verborrágico diputado Di Filippo.

El conflicto

El escándalo de los 11 detenidos y lo que trascendió de la audiencia disimuló entre la clase política la gravedad de otros hechos con consecuencias futuras. En toda la semana muchos docentes que no fueron a las aulas. De lunes a jueves fue por un paro de 96 horas y el viernes por el feriado. El gobernador Mariano Arcioni solicitó a la Secretaría de Trabajo que dicte la conciliación obligatoria, lo cual ocurrió el jueves, razón por la cual desde mañana todo debería retrotraerse al día anterior al inicio del conflicto. Sin embargo el sector más duro de los estatales no estaría dispuesto a acatar la medida y ello prolongaría un conflicto donde los más perjudicados son los estudiantes. En tanto, la movilización del miércoles fue inferior en número a las anteriores y no son pocos los docentes que regresan a las aulas porque entienden que objetivamente no hay razones para no hacerlo si ya cobraron la integridad de sus haberes. Además, el censo tan resistido de principios de año sirvió para blanquear varias irregularidades en designaciones que terminaron favoreciendo a más trabajadores que accedieron a cargos que hasta entonces eran cuasi quintas de quienes mejor conocen los estatutos y la burocracia.

Emergencia y repudio

En Esquel confluyeron los temas anteriormente citados (privilegios del poder y crisis en la educación) en la última sesión del Concejo Deliberante, donde se declaró la “emergencia educativa” luego de que un grupo de habitantes utilizara la banca del vecino para hacer conocer su preocupación por la realidad de sus hijos. En la misma ocasión aprovecharon para “escrachar” al concejal de Cambiemos, Sergio Sepiurka, por contar con el beneficio de la “tarifa social”al abonar el servicio de energía eléctrica, tal como lo denunciaron a principios de la semana que ayer concluyó. El aludido (que ocupó importantes cargos públicos durante el gobierno de Carlos Maestro) no dijo nada en la sesión. Antes había argumentando que la boleta le llegaba a nombre de su esposa. Solo le falta la disculpa pública para ser todo un Pro.

Si ladra y tiene 4 patas

Quienes sostienen que el modelo económico que aplica Mauricio Macri solo cierra con ajuste y represión tuvieron una comprobación en la reciente visita a Comodoro de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien se desplazó con una custodia muy pocas veces vista durante el breve tiempo que aquí estuvo. No vino sola. La acompañaron –entre otros- su nuevo secretario de Relaciones con los Poderes del Estado, Pablo Noceti (el mismo que ordenó la represión que terminó con la desaparición de Santiago Maldonado) y Eugenio Burzaco, secretario de Seguridad y hermano de Alejandro, el exhombre fuerte de TyC Sports que hoy está preso en Estados Unidos en la causa de las coimas de la FIFA.

Lo más destacado de la visita de Bullrich –un día después de que se analizara al más alto nivel la posibilidad de que las Fuerzas Armadas vuelvan a intervenir dentro del país en cuestiones de seguridad– fue la firma de un convenio para instalar un puesto de Gendarmería, con más de 120 uniformados, en el cruce de las rutas 3 y 26; es decir las que llevan a Caleta Olivia y a los yacimientos petroleros y que son bloqueadas cuando hay conflictos importantes. Claro que formalmente se dijo que la razón obedece a tener más elementos para combatir el narcotráfico.

Uno de los primeros en reaccionar fue el diputado nacional Jorge Taboada, quien no anduvo con sutilezas. “Se piensan que vamos a dejar de lado la lucha social porque nos ponen un destacamento de Gendarmería, pero que se vayan a cagar, vamos a salir a protestar, la gente no puede comer”, expresó el sindicalista camionero.

Comisario atento

Apenas se confirmó la llegada de Bullrich a Comodoro apareció una pintada en el Club Huergo, donde se realizó el acto de ascenso de policías al que asistió la polémica funcionaria. El graffiti decía “Bullrich dictadora”y uno de los primeros que lo vio en la noche del miércoles fue el titular de la Unidad Regional, comisario Ricardo Cerda, quien avisó a la comisaría de Mosconi para que investigara. Por supuesto que el autor de la frase no fue identificado y curiosamente tampoco nadie se apuró por borrar la sentencia.

A su manera

La conferencia de prensa de Patricia Bullrich concluyó súbitamente y sin contemplaciones. Fue cuando a una periodista se le ocurrió recordar el caso Maldonado y las responsabilidades de la ministra que en los primeros días advirtió con que no arrojaría gendarmes por la ventana y se dedicó a hostigar a las víctimas. El caso es que la pregunta en cuestión no alcanzó a concluir que ya la comitiva se iba y para ello no repararon en si rodaba algún grabador o teléfono de los trabajadores de prensa, a quienes no pocos funcionarios nacionales tratan como súbditos, algo en lo que empezamos a convertirnos todos cuando Mauricio Macri y sus CEOs llegaron a la Casa Rosada.

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