"Todo lo que hacemos es a pulmón, las máquinas pasan al lado nuestro"

Los vecinos del barrio Juan XXIII siguen sacando agua y barro en sus casas. Las pérdidas fueron totales y piden ayuda a las autoridades. Tapados de barro, hasta este martes, siguen trabajando "a pulmón" para recuperar sus viviendas.

Ivana y Jorge, habitantes del sector- en contacto con El Patagónico- expresaron que se encuentran abandonados, junto con las demás familias, porque hasta hoy son solo ellos paleando, junto con familiares y amigos, para sacar el barro y agua que sigue en sus viviendas.

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Ivana, indicó que en el caso de la calle Juana Azurduy "está toda tapada con más de un metro de barro" y en su caso su "estamos con nuestras viviendas llenas de agua y barro".

La situación es sumamente desesperante para las familias porque se le suma el problema de las redes cloacales. "No se puede limpiar, porque cuando uno empieza nuevamente se te tapa todo", dijo angustiada la vecina que junto con su pareja Jorge no bajan los brazos, pero se necesitan máquinas para sacar tanto lodo y agua en ese sector.

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En este sentido, Ivana manifestó que "somos únicamente los vecinos trabajando, la única ayuda que tenemos hasta hoy son de familiares y amigos", y detalló que ayer "recién se acercaron los militares, preguntando casa por casa si necesitábamos ayuda".

Ante el panorama desolador los vecinos reclaman "máquinas, sacar toda la tierra y barro, porque hasta que no la saquen vamos a seguir igual".

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Ivana señaló que las pérdidas para todas las familias de ese lugar fueron totales y únicamente piden que se las ayude para que puedan recuperar sus casas.

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En la misma sintonía, Jorge sostuvo que "acá hubo máquinas particulares trabajando, pero cobrar por hora, sacan un poco de tierras acá y allá y nunca limpian nada"

Jorge indicó que a este medio "acá los vecinos están todos llenos de agua, nuestras pérdidas fueron totales, las cloacas están llenas, los camiones chupa no llegan" y "todo lo que hacemos es a pulmón, las máquinas pasan al lado de nosotros, se enojan y se van. Es una vergüenza".

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