Madrid (Télam)
Unas 153 personas murieron ayer y más de veinte resultaron heridas cuando un avión de la compañía Spanair con al menos 175 ocupantes se estrelló durante el despegue en el aeropuerto madrileño de Barajas, según los últimos datos oficiales.
Al cierre de esta edición, no se tenía conocimiento de que hubiera algún argentino en el avión, ya que la compañía aérea sólo hizo público el listado de “pasajes emitidos”, en los que no consta el número de documentación ni la nacionalidad de los pasajeros, dijo el cónsul argentino en Madrid, Luís García Tezanos Pinto.
Según el diplomático, su consulado no ha recibido llamados de familiares de posibles víctimas de esta tragedia, y tampoco hay argentinos entre las personas que están en el aeropuerto.
El avión, en el que viajaban 166 pasajeros -entre ellos dos bebés- y 9 tripulantes, según datos brindados por los directivos de la compañía aérea, tenía como destino Las Palmas de Gran Canaria.
El aparato, que había pasado sin problemas su revisión técnica anual el pasado 24 de enero, al parecer se prendió fuego al explotar un motor y chocar contra la pista 36 durante el despegue a las 14:45 hora local (9:45 de Argentina), en la Terminal 4 del aeropuerto.
Pese a que en un primer momento se indicó que el accidente se debió a una falla en el motor izquierdo del aparato, hasta el momento se trata sólo de una hipótesis que deberá ser confirmada con el análisis de la caja negra, que ha sido recuperada.
A medida que el número de víctimas aumentaba con las horas, la magnitud de la tragedia recordaba a los españoles los primeros momentos vividos tras los atentados del 11 de marzo de 2004 contra los servicios ferroviarios de Madrid.
La ministro de Fomento española, Magadalena Alvarez, afirmó en conferencia de prensa en el aeropuerto que los heridos eran 26, y que fueron trasladados a distintos hospitales de la Comunidad de Madrid, como La Paz, Ramón y Cajal, el 12 de Octubre, La Princesa, el Niño Jesús e Infanta Sofía.
Sin embargo, los datos brindados por la Consejería de Sanidad de Madrid dicen que los heridos son 20, de los cuales 3 se encuentran en estado “muy grave”, 12 “graves”, 3 en estado “reservado”, y 2 leves, entre ellos un niño de 8 años.
Con estos datos en la mano, el vicepresidente de la comunidad de Madrid, Francisco Granados, aseguró en declaraciones a la radio Cadena Ser que hay “153 muertos y 20 heridos”, pero rebajó a 171 los ocupantes del avión, sobre la base al listado brindado por la propia compañía. Además, 16 de los 20 heridos han sido identificados.
DATOS
Alvarez dijo que la compañía Spanair es la que proporcionará los datos sobre la identidad de los pasajeros que embarcaron en el vuelo JK 5022, que operaba con código compartido con el vuelo Lufthansa LH 255.
Por ahora, Spanair puso a disposición el número telefónico (0034-800400200) para informar a los familiares de las víctimas, y fletó un vuelo hacia Las Palmas para que los allegados de los afectados puedan trasladarse a Madrid. También se les facilitó el alojamiento en un hotel.
La noticia del accidente aéreo sacudió a España y movilizó todos los servicios de Emergencias de la Comunidad de Madrid, que envió dos helicópteros y cinco dotaciones de bomberos a la zona del siniestro.
“El avión, prácticamente, se ha desintegrado, pero al partirse en pedazos hemos podido sacar gente viva entre los restos”, dijo el jefe de la primera dotación de bomberos en llegar al lugar, Miguel Angel Sánchez.
“Ha sido muy duro, era una zona de difícil acceso”, añadió Sánchez a la radio Cadena Ser.
Los familiares de las posibles víctimas, consternados, bajo tensión y dominados por la incertidumbre, se acercaron en su mayoría al aeropuerto de Barajas, donde se concentran las actividades de apoyo, con psicólogos, comida, y material para afrontar situaciones de shock colectivas.
Las operaciones de rescate continuaban al cierre de esta edición, mientras los cadáveres de las víctimas comenzaban a ser trasladados al sanatorio instalado en el pabellón número 6 del predio ferial IFEMA, al igual que ocurrió con los atentados del 11 de marzo de 2004.
Equipos forenses identificarán allí a las víctimas, cuyos cuerpos resultaron en su mayoría calcinados.
En tanto, el aeropuerto de Barajas volvió de a poco a la normalidad a partir de las 16:30 hora local, pese a que opera con 20 vuelos por hora, cuando la media es de 38, dijeron fuentes de la autoridad aeroportuarias de AENA.