Tres integrantes de una familia que trabaja en Salud dieron positivo

Madre e hija se desempeñan laboralmente en el Hospital Alvear. Mientras que el padre es chofer de las ambulancias del Hospital Regional. Los tres dieron positivo en el test de COVID-19. Se encuentran internados en el hospital anexo instalado en el gimnasio de la antigua ENET 1.

Jorge y su esposa tuvieron que ir de urgencia a la guardia del Hospital Alvear porque ella se sentía descompuesta. Los médicos tomaron los recaudos necesarios y le hicieron el hisopado. El resultado fue positivo y la esposa de Jorge fue llevada al hospital anexo instalado en el gimnasio de la Escuela 749. Los días pasaron y sus suegros también se sintieron descompuestos por lo que fueron al Hospital Alvear. Ambos también dieron positivo de coronavirus.

En los trabajadores de la Salud se han incrementado los casos positivos en el último tiempo. Es que la esposa de Jorge y la madre de esta se desempeñan en el Hospital Alvear. Mientras que el suegro de Jorge es chofer de las ambulancias del Hospital Regional.

Debido a los tres casos positivos en su familia, Jorge y sus hijos de 8 y 3 años también tuvieron que hacerse el test, pero afortunadamente dieron negativo.

En diálogo con El Patagónico, Jorge denunció el abandono por parte de la cooperativa del Hospital Alvear hacia los trabajadores a partir de la falta de insumos de bioseguridad y a la precarización laboral. “La cooperativa es cualquier cosa. Mi esposa decidió renunciar porque la situación no daba para más. Renunciar es una forma de decir porque estaba hace un año que estaba en negro”, cuestionó.

“Mi malestar es que la cooperativa se olvidó de ella. Hay mucha bronca acumulada”, aseveró. A la vez, graficó que su suegro tiene problemas respiratorios y su suegra tiene problemas de diabetes.

Los tres trabajadores de la Salud se encuentran internados en el hospital anexo de la antigua ENET 1, pero Jorge solicitó a las autoridades que les brinden actividades o algún tipo de entrenamiento porque “se la pasan encerrados”.

“Están todo el día mirando el techo. No tienen nada para leer y todavía falta mucho tiempo para que le hagan el hisopado de nuevo. Están todo el día sin hacer nada y mis suegros son pacientes de riesgo. Necesitan algo para poder estar más tranquilos”, advirtió Jorge.

Los pedidos y reclamos de las personas internadas, permitió que les instalen internet y dos televisores para poder hacer su estadía más llevadera.

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