El miércoles sobre las 16:30 el oficial Javier Candia y el sargento ayudante Leandro Perea saltaron y corrieron entre nueve viviendas del barrio Máximo Abásolo para finalmente atrapar a un adolescente de 16 años que fue sorprendido justo en el momento en que realizaba un boquete junto a un cómplice para ingresar a robar en una vivienda.
Un habitante de la calle Ramón Lorenzo al 1900 logró alertar a tiempo a la policía. Advirtió que dos personas rompían las maderas de una pared externa en una vivienda prefabricada.
Cuando Candia y Perea llegaron a bordo del patrullero, los delincuentes alcanzaron a escapar entre los techos. Los policías iniciaron una persecución. Uno logró escabullirse y otro fue reducido.
El menor de edad, identificado con las iniciales R.C.N., había saltado techos y paredones, de patio en patio, pero no pudo escapar de la vista de los uniformados. La causa fue iniciada por la Seccional Séptima mientras que desde la Fiscalía dirigió la misma la funcionaria de fiscalía Cinthia Iglesias.
El adolescente quedó a disposición del juez Mariano Nicosia, y ayer tras la audiencia de control de detención fue entregado a su padre.
- 01 septiembre 2017