Hipólito Solari Yrigoyen fue militante reformista en la universidad y miembro de la Unión Cívica Radical y dos veces senador de la Nación. Sufrió atentados en 1973 y 1975 realizados por la Triple A y en 1976 fue detenido-desaparecido por la dictadura militar, para ser luego expulsado del país hasta el regreso de la democracia.
Fundó junto a Raúl Alfonsín el Movimiento de Renovación y Cambio y participó del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas entre 1999 a 2002 siendo vicepresidente del mismo los dos últimos años. Hasta el año pasado ejerció la presidencia de la Convención Nacional de la UCR.
Mientras, Mario Abel Amaya fue también militante reformista en la universidad y miembro de la Unión Cívica Radical.
Fue detenido-desaparecido en 1976 por el V Cuerpo de Ejército con sede en Bahía Blanca y murió como consecuencia de las torturas.
Amaya asesoró a trabajadores y sindicatos. A comienzos de la década de 1970 defendió a presos políticos detenidos en la cárcel de Rawson, entre ellos al dirigente sindical Agustín Tosco.
En 1972 se produjo una fuga de presos políticos de las organizaciones Montoneros y Ejército Revolucionario del Pueblo, durante la cual un grupo quedó atrapado en el aeropuerto de Rawson. Rodeados por fuerzas militares, los fugados exigieron como garantía la presencia de Mario Amaya e Hipólito Solari Yrigoyen. Pocos días después varios de los detenidos serían asesinados en lo que se conoce como la Masacre de Trelew.
Amaya adhirió al Movimiento de Renovación y Cambio que lideraba Raúl Alfonsín. En 1973 se presentó en su provincia como candidato a diputado nacional, ganando y asumiendo el 25 de mayo.
En la madrugada del 17 de agosto de 1976, Amaya fue secuestrado de su domicilio por orden del general Acdel Vilas, subcomandante de la región militar Quinta.
En forma paralela, en Puerto Madryn, secuestraron a Solari Yrigoyen. Ambos fueron trasladados en avión militar a la Base Aeronaval de Bahía Blanca, y de allí al centro clandestino de detención “La Escuelita”, que funcionaba en el Regimiento 181 de Comunicaciones.
Luego fueron devueltos a Bahía Blanca y encarcelados en la cárcel de Villa Floresta. Más tarde, ambos fueron trasladados a la cárcel de Rawson, donde sufrieron torturas.
Amaya fue llevado poco tiempo después a la cárcel de Villa Devoto donde murió a causa de las torturas.
- 18 marzo 2013