En medio del escándalo después de la victoria por penales de Atlético Mineiro sobre Boca Juniors, se vio a Sergio Coelho, presidente del club local, tirarles botellas con agua a los jugadores xeneizes.
Al lado de Coelho se ve a algunos jugadores de su plantel, con Nacho Fernández en cueros pidiendo calma al lado del presidente del Mineiro, mientras jugadores y allegados a la delegación de Boca estaban en las puertas del vestuario local.
Coelho había sido muy duro en la previa a esta revancha, denunciando malos tratos del viaje a Buenos Aires, desde un retraso para ingresar a la Argentina en el aeropuerto de Ezeiza hasta el destrato que -según manifestó- sintió su club en la Bombonera.