Vecinalistas entienden a los docentes pero les preocupan los días de clases perdidos

"Hay chicos que no van a la escuela desde antes de las vacaciones de invierno y si pasan de grado pasarán sabiendo nada. Generamos más ignorancia en la sociedad", cuestionó América Melión, dirigente barrial de Restinga Alí.
A partir del conflicto docente que continúa afectando el dictado de clases en Comodoro Rivadavia, dirigentes barriales coinciden en que todo trabajador tiene derecho a reclamar mejoras salariales, pero les preocupa que los únicos que están siendo perjudicados sean los niños y jóvenes que se quedan sin acceso a la educación.
"Ya se hizo una rutina. Uno se levanta a la mañana, prepara a los chicos y llama a la escuela para ver si tienen clases o no. Así es todos los días", relata Nélida Leviñanco, vecinalista del barrio Stella Maris, una de las dirigentes barriales a las que diario El Patagónico le pidió su opinión sobre el tema.
"Los más perjudicados son los jóvenes que pierden días de clases o que se ven en la obligación de asistir a las instituciones por una o dos horas. Es bastante preocupante la situación y genera bronca. No puede ser que los chicos se levanten y no sepan si tienen clases o no", cuestionó Leviñanco.
También criticó la metodología empleada por los maestros para llevar adelante su reclamo. A su entender "usan a los nenes como rehenes. ¿Por qué no arreglaron antes con el Gobierno, en épocas de vacaciones donde nadie salía perdiendo? Usan a los chicos como ganancia para sacar provecho de la situación", manifestó.
Mientras, Marcelo Curallán, vecinalista del barrio Abel Amaya, analizó: "como padre la situación es lamentable, pero como trabajador es entendible, porque uno siempre quiere que el sueldo sea acorde a su trabajo y más si uno ha estudiado tanto tiempo para un trabajo".
"Los docentes piden lo que les corresponde", consideró, pero también reflexionó: "los chicos están de rehenes. Esto no es una guerra. El lugar de los chicos no es la calle, es la escuela. La prioridad de los chicos siempre debe ser estudiar y no otra cosa".

CALIDAD EDUCATIVA
América Melión, dirigente del barrio Restinga Alí, también se mostró sumamente preocupada por las consecuencias que el conflicto generará en los estudiantes. "Hay chicos que no van a la escuela desde antes de las vacaciones de invierno y si pasan de grado pasarán sabiendo nada. Generamos más ignorancia en la sociedad".
De todos modos, reconoció: "es verdad que los chicos son los más perjudicados, pero el reclamo de los docentes es justo y razonable. Todas las cosas aumentan y el salario no alcanza. Acá el que tiene que cumplir con las obligaciones establecidas es el Gobierno. El gobernador tiene que agarrar y decirle al ministro de Educación que debe cumplir todo lo que se firmó con anterioridad".
"Los chicos deben volver a clases ya. A los docentes se les quita cada vez más herramientas y a los chicos se los hace pasar con cinco o seis materias. Terminan sabiendo nada, pero antes que cualquier cosa deben volver a las aulas para que no se sigan atrasando", insistió.
En tanto, Néstor Prieto, presidente vecinal del barrio Malvinas Argentinas, consideró que la solución del conflicto tiene dos actores como responsables: los propios docentes y el Estado. "Acá hay un poco de culpa de los dos. Ninguno quiere dar el brazo a torcer. El Gobierno tiene que sentarse a hablar con los docentes, escucharlos", evaluó.
En ese sentido, Nélida Leviñanco afirmó: "los más perjudicados van a ser los niños pero se tiene que buscar una solución rápida. Los chicos deben volver a las aulas de inmediato. Los niños tienen derecho a una educación, lo establece la constitución".

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