La crisis habitacional generada por el deslizamiento del cerro Hermitte mantiene en vilo a decenas de familias del barrio El Marquesado, que ya evalúan iniciar acciones legales. Así lo confirmó Marcela Medina, una de las vecinas afectadas, quien señaló que se analiza judicializar la situación contra las autoridades municipales, la empresa Camuzzi y el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV).
Según explicó, la urgencia pasa por la asistencia económica para poder reubicarse, ya que muchas familias debieron abandonar sus hogares tras la declaración de inhabitabilidad del barrio. Sin embargo, remarcó que no cuentan con los recursos necesarios para afrontar alquileres.
En paralelo, los vecinos comenzaron a organizarse internamente, asignando roles para la elaboración de documentación, el vínculo con los medios y la búsqueda de contención psicológica para quienes atraviesan momentos críticos. “Dentro de nuestras limitaciones, tratamos de colaborar entre nosotros”, sostuvo Medina.
La vecina advirtió además que la problemática podría extenderse a otros sectores, como el barrio Médanos, y cuestionó con dureza a los organismos que autorizaron obras e infraestructura en zonas que, según denuncian, no eran aptas para la urbanización.
“La incertidumbre es lo que más te corroe”, concluyó Medina, al tiempo que reclamó certezas sobre las soluciones a corto y mediano plazo, mientras el cerro continúa registrando movimientos.