Wall Street alerta sobre la recesión argentina y advierte que será más larga de lo esperado

El combo de ajuste y recesión puede llegar a agravarse por un deterioro del contexto externo o de Brasil, o una desconfianza persistente que complique el programa financiero o lleve al Banco Central a mantener la tasa de interés en el nivel actual, indicó un relevamiento que realizó La Nación.

El Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI) confían en que la economía argentina atravesará una recesión corta y se recuperará hacia fines de este año. Pero Wall Street tiene dudas: inversores y analistas que siguen al país temen que la caída se estire y termine por jugar un papel decisivo en las elecciones del año próximo.

Como nunca antes desde que Mauricio Macri asumió la presidencia, el humor respecto de la Argentina parece opaco. “No está fácil”, dice un ejecutivo de un fondo de inversión. “La situación está complicada”, coincide otro directivo de otra firma. “Lo vemos con preocupación. Los números hablan de una recesión duradera”, apunta un analista de un banco de inversión.

Las principales dudas entre inversores y analistas son qué profundidad tendrá la recesión y cuánto durará; cuánto vigor tendrá la reactivación, y, sobre todo, cómo jugará la economía en el escenario político cuando Mauricio Macri busque la reelección el año próximo, según un relevamiento de La Nación.

Los números del Gobierno y el Fondo generan discrepancias: algunos creen que son muy optimistas; otros, “realistas” y “alcanzables”, dos adjetivos usados por la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, al hablar de las metas del programa argentino.

Impensado meses atrás, algunos miden las probabilidades de un retorno del kirchnerismo. “La forma de resumir la sensación entre los inversores es un poco de desazón, frustración y apatía”, describió una de las fuentes, que pidió el off the record. “La sustentabilidad del programa con el Fondo te la va a dar el crecimiento. La única expectativa es que vas a volver a crecer, pero ningún economista puede decirte hoy cuándo”, agregó.

El Fondo organizó unos días después de difundir su último informe sobre la Argentina un conference call con el jefe de la misión argentina, Roberto Cardarelli, para inversores y bancos de inversión. Y días atrás, Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental, admitió “dudas” respecto de la implementación del plan por parte de inversores y empresas.

“Siempre hay incertidumbre sobre la implementación del programa. Es un ajuste agresivo. Pero los objetivos, particularmente este año, son alcanzables”, evaluó Shioban Morden, directora de Nomura, una de las más optimistas. “Pero el sentimiento entre los inversores ha cambiado. Con el tiempo, esas dudas disminuyen y creo que hemos dado la vuelta a la esquina y lo ves en una menor volatilidad del tipo de cambio”, apuntó.

Morden cree que la economía se recuperará el año próximo y que esa reactivación les dará “mejores perspectivas” a Macri y a Cambiemos. Pero otros ya han comenzado a medir otro escenario: una candidatura de Cristina Kirchner.

“El mercado va a estar siguiendo el pulso eleccionario con dos datos: inflación y crecimiento. Y todavía vas a tener más malas noticias que buenas en ambos”, dijo un ejecutivo de un fondo de inversión. “Macri está muy vulnerable, y las últimas encuestas dan un gran aumento de la popularidad de Cristina en los últimos meses, con ella callada”, apuntó.

Tanto el Fondo como el Gobierno han ofrecido un panorama de cauto optimismo: una recesión corta, con una reactivación liderada por la inversión y el campo a fines de este año o principios del próximo. El Fondo prevé un crecimiento del 0,4% este año. Fondos y bancos de inversión aguardan a ver qué realidad muestran los números, a sabiendas de que aún resta ver el impacto pleno de la corrida cambiaria y la sequía.

El combo de ajuste y recesión, indican, puede llegar a agravarse por un deterioro del contexto externo o de Brasil -que tiene elecciones este año-, o una desconfianza persistente que complique el programa financiero o lleve al Banco Central a mantener la tasa de interés en el nivel actual. A eso se suma la incertidumbre por el contexto político. “El interrogante es si el alivio llega a tiempo para las elecciones”, dijo un analista.

Mauro Roca, director de TWC Group, cree que el Gobierno y el Fondo trabajan con “números realistas”, aunque persisten “los riesgos a la baja”. También espera una recuperación hacia fin de año, aunque dijo que “es un momento de cautela”. E indicó: “Para adelante, sabemos que la depreciación del tipo de cambio, la inestabilidad financiera, el impacto en la confianza, tanto de consumidores como de inversores, va a repercutir. Sumado, va a haber un efecto contagio de la sequía. Hay que esperar números que van a seguir a la baja”.

Así y todo, Roca ve un proceso gradual de recuperación: “El programa del Fondo da una guía muy importante para el manejo de política. Si el gobierno tiene márgenes y convicción de atenerse a ese programa, las condiciones están dadas para recuperar la confianza y pasar a un equilibrio más constructivo”, apuntó.

Otro de los motivos por los que no se sabe cuánto durará la recesión es que se desconoce cuánto tiempo mantendrá el Banco Central la tasa de interés en el nivel actual, apuntó Pilar Tavella, de Barclays. “Hay dudas por la acumulación de deuda en el corto plazo y porque el programa con el Fondo no te elimina a cero la necesidad de ir al mercado. Otro interrogante es que entramos en recesión y la popularidad del presidente Macri cayó, y no sabemos si seguirá cayendo o ya tocó un piso”, apuntó. Al referirse a 2019, agregó: “La tercera duda es el impacto político de la recesión. No sabemos cuánto va a durar. Lo importante será a la velocidad a la que esté creciendo la economía en el segundo y el tercer trimestre del año que viene”.

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