El Patagónico celebra sus 50 años como líder periodístico de la Patagonia Sur

A la calidad informativa que desde hace medio siglo caracteriza a su edición de papel, se suma la masividad que su edición online ha alcanzado desde su surgimiento hace 18 años como el primer diario digital de la región. Medio millón de visitantes únicos y casi 3 millones de visitantes totales por mes, certificados por ComScore, transforman a El Patagónico en el medio más leído de la Patagonia Sur en sus distintas plataformas.

Que un diario cumpla 50 años representa mucho más que un signo de madurez periodística. Ante todo refleja su vigencia. Es símbolo de su credibilidad. Implica que como medio de comunicación ejerce un papel relevante para sus lectores y para la sociedad en la que circulan sus ediciones. Fortalece su sentido de pertenencia a esa comunidad.
La calidad de las noticias que publican los diarios, los temas que seleccionan y la profundidad con la que los analizan, representan para una ciudad –o para un territorio más amplio como una provincia, una región e incluso un país- un indicador de su organización como sociedad. Ese axioma que Walter Lippmann, uno de los padres del concepto de opinión pública, acuñó en la era analógica mantiene actualidad en la era digital.
La evolución tecnológica y los constantes cambios sociales, políticos, económicos y culturales que experimenta la humanidad, complejizan el escenario que existe detrás de las noticias, pero la función que asume el periodismo en la época de las computadoras conserva la esencia que tenía en la de las máquinas de escribir: informar a los ciudadanos acerca de los acontecimientos importantes para ayudarlos en su cotidianeidad y estimularlos a participar en la vida pública.
"El Patagónico no ha de ser un reflejo frío del acontecer diario del mundo, del país, de la Patagonia misma o del Chubut y nuestra zona, sino que aparte de ofrecer un panorama vivo y fiel de la información general, presentado sin distorsiones, anhela ser receptáculo y vocero auténtico de las inquietudes y aspiraciones del sur argentino", argumentaba el editorial de la edición con la que este diario se presentó a la comunidad en la mañana del viernes 30 de junio de 1967. Medio siglo después esa orientación editorial se mantiene inalterable.
Lo que sí ha cambiado en estas cinco décadas, de la mano del vertiginoso desarrollo tecnológico y de su influencia en todos los ámbitos de interacción humana, es que hemos pasado de un ecosistema mediático donde la noticia era un bien escaso -que por las distancias geográficas a veces podía tardar varios días para conocerse-, a otro entorno que se caracteriza por la inmediatez y la sobreabundancia informativa.
En la era de la generación millennials y de los nativos digitales, se modifican de manera constante los hábitos de consumo de noticias y también se personalizan. Pero como Marshall McLuhan vaticinaba hace varias décadas -cuando internet todavía era una tecnología militar secreta de Estados Unidos que estaba lejos de masificarse y socializarse-, "los nuevos medios revolucionan a los viejos, no los matan".
En todo el mundo los diarios han dado una lección de cómo evolucionar cada vez que se empieza a murmurar sobre su extinción. El Patagónico ha experimentado en esta primera mitad de siglo de vida esa capacidad de reinvención. Las constantes mejoras en las técnicas de impresión –junto a la evolución del diseño editorial y de la redacción periodística- han posibilitado ofrecer una publicación de mayor calidad visual, adaptada también a los cambios en los hábitos de lectura. Así ocurrió con el paso del sistema de impresión basado en tipografías de plomo al offset a comienzos de la década de los 80 o con la incorporación del color en 1995.
Pero la mayor revolución se fue gestando de manera casi impensada con la llegada de la informatización a la sala de redacción a comienzos de los 90. La implementación de las computadoras al trabajo periodístico y de diseño editorial no solo modificó y facilitó una serie de labores vinculadas con el proceso de publicación de un diario de papel. También fue el trampolín para saltar a fines de esa década hacia una plataforma donde el San José Mercury de Estados Unidos había sido pionero a nivel mundial en 1993 y cuyo primer paso en Argentina no lo había dado un diario de Buenos Aires sino uno del interior: Los Andes de Mendoza en 1995. Así, en junio de 1999, para su cumpleaños número 32, El Patagónico lanzaba www.elpatagonico.com y se convertía en el primer diario de la Patagonia Sur en publicar una edición digital.

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Nadie pone en tela de juicio que los diarios impresos ya no tienen la inconmensurable capacidad de penetración en las audiencias que registraban en Argentina, Estados Unidos o Europa hasta bien entrado el siglo XX. Sin embargo, la caída de la circulación en papel que afecta sin excepción a toda la industria periodística en el mundo no solo se compensa con los índices de lectura que alcanzan los diarios en las plataformas online. En casos como los de El Patagónico también se potencia su llegada al público.
Gracias al prestigio de marca que genera la trayectoria de su edición impresa; la profesionalidad de su equipo periodístico; la sinergia en el trabajo de sus redacciones de papel y web, así como su influencia como medio informativo en la construcción de la agenda pública, este diario es hoy el medio más leído de la Patagonia Sur, es decir Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego en su conjunto.
Así lo avalan las estadísticas difundidas por ComScore, empresa que certifica el tráfico de audiencias de los medios periodísticos en internet. De acuerdo a los últimos registros, suma alrededor de 500 mil visitantes únicos por mes y más de 3 millones de visitantes totales en ese índice mensual. Duplica en audiencia a su inmediato competidor.
Con contenidos adaptados al lenguaje multimedia y una constante actualización de noticias, www.elpatagonico.com presenta además un diseño responsivo, o sea que su formato se adapta al tipo de pantalla desde el que navega el usuario, sea una computadora de escritorio o una notebook; una tableta o un teléfono inteligente. Marca también una importante presencia en las redes sociales como en Facebook -donde cuenta con más de 200 mil seguidores-, Twitter, Instagram y un canal de Youtube.
De ese modo, El Patagónico está al alcance de la mano para ser disfrutado en papel o en la pantalla en el momento en que uno quiera o lo requiera, sin condicionamientos de horarios para informarse.
Esa posibilidad de actualizar de manera instantánea las noticias en su versión online, constituye un valor añadido que se integra a las ya conocidas características que tiene su versión de papel: su capacidad de análisis, de interpretación, de explicación, de seleccionar y contextualizar los sucesos importantes para la sociedad en un mundo cada día más complejo.

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