La garrafa pasó de 95 a 120 pesos

El aumento ahora le llegó al kilo de gas envasado que en la ciudad distribuye Surgas. Hace una semana una garrafa de 10 kilos costaba $95. Sin embargo, ahora subió a $120, lo que repercute en el bolsillo de los consumidores, quienes suelen usar entre una y dos por semana, como mínimo.

La brusca disminución de la temperatura que se registró en la última semana produjo un incremento en el consumo del gas domiciliario, afectando principalmente a quienes utilizan el fluido envasado, que ven cómo sus garrafas se vacían más rápido, obligando a rellenarlas con mayor frecuencia.
Ayer a la mañana, muchos fueron los que se acercaron a Surgas -la distribuidora que tiene el monopolio de la venta en la ciudad- para llenar sus tubos, encontrándose con una ingrata sorpresa: el valor de la garrafa subió su valor.
Según pudo confirmar El Patagónico, el incremento es de $25 por cada garrafa de 10 kilos, ya que de 95 pasó a 120 pesos. A simple vista no parece ser significativo, pero la ecuación cambia si se tiene en cuenta que cada familia gasta entre una y dos garrafas por semana, o más en algunos casos, por lo que el monto final del aumento se debe multiplicar.
Este número se debe sumar al incremento tarifario eléctrico, ya que este rubro, al carecer de gas natural, tuvo un mayor impacto para las familias que como alternativa suelen utilizar artefactos que funcionan a base de electricidad, algo que ahora es "prácticamente imposible", dijo Javier Martínez, vecino de Bella Vista Sur.
"No tengo gas natural, yo estoy gastando dos garrafas por semana y con electricidad ya no podés porque pagaba $1.500 y ahora pago $3.000. No sé para dónde vamos porque nosotros no podemos gastar más de lo que tenemos y acá no tenemos ni un preaviso", se quejó el hombre.
Martínez utiliza el tubo de gas para calefaccionarse, cocinar y bañarse. "Tengo que tener las hornallas y el horno prendido para calefaccionar la casa. Si uso eléctrico, en vez de pagar 3.000 voy a pagar $4.000 y es imposible", lamentó.

TESTIMONIOS
ACALORADOS
Similar situación vive Norma Condori, vecina del barrio Moure que ayer compró cinco garrafas. "Es mucho el aumento, aunque no parezca, más cuando estás sin trabajo. Hoy encima hace frío y calentás agua para bañarte, cocinar y lavar ropa. Para todo consumís gas. Yo por suerte consumo poco, pero en invierno se gasta más", narró.
Luis Trujillo, por su parte, llegó desde Kilometro 14 también para rellenar dos garrafas, encontrándose con esta sorpresa. "La semana pasada estaba a 95. La verdad no me parece bueno, y eléctrico no se puede usar porque están saturadas las líneas. En ese barrio nadie tiene gas; entonces es complicado", describió, esperando que no haya nuevos aumentos.
De esta forma, previo al inicio del invierno en la ciudad la demanda del gas ya comienza a aumentar, con un incremento que también afecta el bolsillo de quienes menos tienen. Todo hace prever que con el paso de los días y el descenso de la temperatura el consumo aumentará aún más.
Asimismo, todos esperan que este año no haya que lamentar desabastecimiento y el sistema funcione rápido para que la espera sea leve en una empresa donde el pago se hace por una pequeña ventanilla y la recarga con un molinete cerrado; nunca viéndole el rostro a quien está del otro lado.

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