Una encuesta lanzada hace unas semanas por El Patagónico, en donde participaron 774 personas dio como resultado que el 41,21% consume el agua directamente de la canilla.
Mientras que el 25,97% decide adquirir agua mineral, en tanto el 15,37% confía en el purificador que se instala para mejorar la claridad del agua. Un 12,53% toma agua mineralizada y el restante 4,91% se toma el trabajo de hervirla para su consumo.
Ante un caso de contaminación en la red de agua, sería casi la mitad de los habitantes de Comodoro los que verían expuesta su salud.