En la Oficina Judicial se desarrolló ayer a la mañana la audiencia de control de detención y apertura de la investigación por el primer homicidio registrado este año en Comodoro Rivadavia.
Según comentaron las autoridades judiciales a El Patagónico, las causas del homicidio responden a un "delito de la marginalidad" en la que vivían a diario los hermanos Maximiliano Gabriel (22) y Nicolás Eduardo Subiabre (23). Los mismos residían en una pequeña casa situada en la parte posterior del inmueble de su abuela en pasaje Santa María 2476 del barrio Las Flores.
Desde chicos los hermanos atravesaron problemas de vulnerabilidad familiar y al parecer la situación empeoró cuando perdieron a su padre hace tres años a causa de un cáncer. El exceso de consumo de alcohol habría sido un detonante de la pelea que concluyó en forma fatal.
En el comienzo de la audiencia la funcionaria fiscal Jasmín Abraham –secundada por el jefe de fiscales, Juan Carlos Caperochipi- relató las circunstancias que derivaron en el homicidio.
Según los testimonios de sus familiares, Maximiliano y Nicolás estuvieron compartiendo bebidas alcohólicas desde la mañana del viernes. Eran ya alrededor de las 23:50 de ese día cuando se desató una pelea entre los hermanos.
La autopsia determinó que el cuerpo de Nicolás presentaba escoriaciones en la zona de la cabeza y los miembros superiores que confirman la pelea previa al desenlace fatal.
En esas circunstancias, Maximiliano "con claras intenciones de darle muerte, apuñaló con un arma blanca a Nicolás Subiabre en la región toráxica izquierda y la herida le perforó el vértice del ventrículo derecho del corazón, causándole un shock hipovolémico que derivó en la muerte cuando era asistido en el Hospital Regional", argumentaron los acusadores públicos.
El arma homicida no fue hallada en la vivienda durante la primera intervención policial, ni en la posterior inspección realizada el sábado a la mañana. Por esa razón, se cree que hubo ayuda de algunos de los familiares de los hermanos debido a que el cuchillo desapareció de la escena del crimen.
"NO LO HICE"
Los representantes fiscales afirmaron que la detención del sospechoso fue legal y se produjo dentro de las normas judiciales enmarcadas en el grave delito. Asimismo, solicitaron que Maximiliano Subiabre sea imputado por homicidio simple en calidad de autor.
En esos términos los fiscales solicitaron el periodo de tres meses de prisión preventiva a partir del peligro de entorpecimiento de la investigación. El principal argumento fue que el imputado volvería a residir en la misma casa familiar, donde sus seres queridos fueron testigos de las actuaciones investigativas, y sobre todo la vulnerabilidad está latente en dicho lugar.
Su propia abuela, María Inés Ruiz, en diálogo con este diario había pedido el sábado la asistencia para su nieto detenido porque cree que "está fuera de control" y relató que se ponía violento cada vez que tomaba.
Los fiscales requirieron tres meses para concluir la investigación. Quedó pendiente para esta semana la revisación del acusado por parte del médico forense de la Fiscalía y otras medidas que restan para anexar al legajo número 80.704.
Mientras, la defensora pública Cristina Sadino que asistió a Maximiliano Subiabre no se opuso al relato fiscal, aunque planteó que la medida de prisión preventiva era extrema y peticionó una alternativa sustitutiva.
Luego, el imputado hizo uso de su derecho a declarar en esta primera instancia del proceso, y sólo afirmó: "yo no cortaría a mi hermano, y no lo hice".
Después de escuchadas las partes, el juez Martín Cosmaro declaró legal la detención del sospechoso y formalizó la imputación del delito como homicidio simple en calidad de autor. Además, le decretó los tres meses de prisión preventiva solicitados por los fiscales y fijó el periodo de investigación en el mismo plazo que la medida privativa.