"Una vez que caí, era mordida tras mordida"

Omar Olima, el vecino de Laprida que sufrió el lunes a la mañana el ataque de una jauría de perros en el camino de La Cruz en Laprida le contó a El Patagónico cómo fue el ataque y pidió que el caso no se olvide. "Que esto no quede así no más porque en ese camino hay muchas criaturas que van a caminar", comentó.

Omar Olima ayer todavía se recuperaba de las heridas que una jauría de perros le ocasionó el lunes a la mañana en el camino de La Cruz, en Laprida. Ya obtuvo el alta médica del Hospital Regional luego de ser suturado en distintas partes de su cuerpo, en donde debe llevar injertos a causa de las mordeduras de los perros.
Aunque prefiere no recibir los flashes de la prensa por el estado en que quedó, sí agradeció a los especialistas del Hospital Regional que lo ayudaron en la recuperación, así como a la Policía y a la ambulancia que lo asistió, además de a esos tres trabajadores petroleros que llegaron en el momento justo del ataque.
"Que esto no quede así no más porque en ese camino hay muchas criaturas que van a caminar. Ahora me tocó a mí, pero los más chicos no se van a poder defender", consideró Omar ante El Patagónico.
El hombre recordó que ese día había ido a caminar como lo hace habitualmente y que una vez que llegó hasta la punta del cerro retornó a su casa por el camino de la Cruz. "Estaba volviendo y dos perros comenzaron a cercarme, pero no le di importancia... como que se acercaban a ladrarme, eran dos grandes y después aparecieron otros cuatro debajo de un barranco de las casas de abajo y ya los seis me acorralaron; me enfrentaron. No pude avanzar más, empecé a retroceder y hasta ahí me acuerdo. Estaban ciegos. Cada vez estaban más cerca, la única arma que tenía para defenderme era tirarle patadas" recuerda en medio del dolor de la recuperación.
El ataque conmocionó a toda la población y reinstaló el debate sobre la tenencia responsable de mascotas en Comodoro Rivadavia.
"Soy grande y eso capaz me ayudó a aguantarlos un poco más, caí y me agarraron, era mordida tras mordida, y ya a lo último estaba sin fuerzas y me encomendé a Dios, que me puso en el camino a esos tres muchachos de la empresa petrolera que pasaron por ahí. Estaba solo en medio del campo" recordó Omar.
Olima pidió "que esto no quede así no más, que no quede como un ataque más. Que no sea un tema por dos o tres días, ahora salen muchos casos, que andan una jauría por acá, por allá".
Al cierre de esta edición se realizaba una reunión en la vecinal de Laprida en busca de coordinar el relevamiento de mascotas y sobre la tenencia responsable de las mismas.

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