El jugador de la Selección Argentina de Powerchair Football se prepara para el Mundial de Clubes en París con la ilusión de alcanzar la gloria. A sus 22 años, ya disputó un Mundial en Australia y dejó su huella en la historia del Powerchair Football nacional. Más allá de la competencia, busca visibilizar el deporte adaptado y allanar el camino para las nuevas generaciones. Su historia de esfuerzo, superación y pasión lo ha convertido en un referente dentro y fuera de la cancha.
A casi un año de su llegada al continente oceánico, el joven oriundo de la localidad chubutense contó su experiencia y planes en el país de los canguros. Considera que Australia se ha vuelto un destino muy popular entre los jóvenes que buscan viajar y trabajar.