El hecho delictivo se registró alrededor de las 21:30 del martes en el barrio 2 de Abril, cuando Espejo se retiraba de uno de los departamentos de ese complejo de monoblocks. El hombre contó que fue a visitar la casa de la abuela de sus hijas que reside en uno de los departamentos de la escalera 49, donde habitualmente dejaba su moto Corven 250 cc. de color negro con vivos rojos. La dejó en un sector iluminado, cercano a la cancha.
Desde la cocina, observó a dos sujetos jóvenes merodeando cerca del rodado, por lo que decidió retirarse con su moto pero en las inmediaciones de la cancha lo estaban esperando.
“Eran dos y uno me apuntó con un revólver. Me detuve y me bajé, pero se cayó la moto que luego la levantó uno de los ladrones, mientras el otro le gritaba disparale’. Yo me puse enfrente de la moto y cuando se suben los dos, uno insistía diciendo ‘dale; disparale; ¿qué haces que no disparas?’”.
En medio del forcejeo, Espejo alcanzó a patear la moto, provocando que los sospechosos volvieran a caer, pero finalmente escaparon por la ruta rumbo al barrio 17 de Octubre.
Tras el hecho, se dirigió a la comisaría, donde recibió asistencia inmediata. Personal policial lo acompañó en un recorrido por zonas aledañas y aunque no se logró hallar el rodado, agradeció haber salido ileso del violento ataque.
Espejo pidió a los vecinos que si ven la moto en algún lugar, se comuniquen con él al 297-5091559 o se acerquen a la comisaría. Además, hizo un llamado a las autoridades. “Le pido al señor gobernador y al ministro de Seguridad que se pongan las pilas porque estamos a la deriva. La vida ya no es nada; andan con revólver. Y pobre el oficial que me atendió. Le costó imprimir la denuncia porque no andaba la impresora. Si estamos así, tanto en salud como en seguridad, estamos mal”, resaltó la víctima.