Abusó de la hija de su pareja y le dieron 3 años

La pena para D. A. Z. es en suspenso; es decir que no estará en prisión ni un solo día. Optó por ello antes de ir a juicio.

El hecho fue calificado jurídicamente como “abuso sexual simple, agravado por ser cometido contra una menor de 18 años de edad, aprovechando la situación de convivencia preexistente”.

Según detalló el fiscal Martín Cárcamo, el ilícito se produjo en el interior de la vivienda que el imputado compartía con la menor y su madre. El depravado aprovechó que se encontraba a solas con la menor ya que su madre (y pareja del imputado) estaba trabajando para acostarse en la cama de la menor y tocarle sus zonas íntimas.

D. A. Z. se comprometió durante el tiempo de la condena a fijar residencia, presentarse periódicamente ante la autoridad Judicial, abstenerse de consumir estupefacientes o de abusar de bebidas alcohólicas y someterse a un tratamiento psicológico, previo informe que acredite su necesidad y eficacia. También el imputado deberá abstenerse de tener cualquier tipo de contacto con la víctima, quien prestó su conformidad para la realización del acuerdo homologado por el juez Mariano Nicosia.

“El imputado no presenta síntomas o signos de enfermedad mental, comprende la criminalidad de sus actos y es capaz de dirigir sus acciones. Tiene capacidad para delinquir”, recalcó el fiscal tras citar los estudios a los que fue sometido el hombre condenado.

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