El juez de garantías de Rawson, Gustavo Castro, dejó abierta la investigación en contra de Adrián Quinteros por el presunto delito de enriquecimiento ilícito en carácter de interpósita persona. Es decir, se sospecha que prestó su nombre en una maniobra cuyo actor principal habría sido el también imputado Carlos Barbato en momentos en que este se desempeñaba como titular de la Lotería Provincial y Quinteros era su chofer.
De acuerdo a la investigación que desarrolló la fiscalía, Quinteros tuvo un papel fundamental para que el exfuncionario provincial y su esposa se hicieran en 2019 de más de 500.000 pesos por parte de una compañía de seguros tras un accidente en el que quedó destruido un vehículo que el matrimonio había comprado y puesto a nombre del nuevo imputado en la causa.
En una audiencia realizada en la Oficina Judicial de Rawson, el funcionario de fiscalía Lucas Kolsch fue el encargado de fundamentar los cargos contra Quinteros. Mientras, el abogado defensor Omar López no se opuso a lo pedido por el representante del Ministerio Público Fiscal.
Según el Ministerio Público Fiscal, la descripción del delito a investigarse es el siguiente: con fecha 23 de agosto de 2018, Carlos Barbato adquirió el vehículo marca Audi, dominio colocado LHV-731 cuyo titular era José Carlos Barcelona. Dicha operación se materializó en el domicilio de Barbato y su esposa Erica Perrone, ubicado en calle Soler 1643, del barrio Cooperativa, de Trelew.
En dicha circunstancia Barcelona le entregó a Barbato el vehículo junto con la documentación respectiva, y a cambio recibió en parte de pago un cuatriciclo marca Can-Am, y la suma de alrededor de 180.000 pesos en efectivo.
Con la finalidad de mantener oculta la operación de compra-venta, y que el automóvil no apareciera dentro del patrimonio de Barbato, según la fiscalía este se valió de Adrián Quinteros como persona interpósita, quien el 23 de agosto del mismo año inscribió dicho vehículo a su nombre. Y en idéntica fecha otorgó autorización para conducir el vehículo aludido a Carlos Barbato, Erica Perrone, y al hijo de ambos Laureano Barbato.
Quinteros, en la época de referencia era el chofer de Barbato en el Instituto de Asistencia Social (IAS), lo que demuestra que el nombrado tenía pleno conocimiento de quién era Barbato y su clara intención de colaborar en mantener oculta la operación comercial de compra-venta con el claro fin de disimular el incremento patrimonial en cabeza de su jefe, planteó el funcionario fiscal.
EL COBRO DE UN SEGURO
El acusador público también relató que el 23 de abril de 2019, el vehículo era conducido por Laureano Barbato, cuando en la esquina de las calles Soberanía Nacional y Edison, de Trelew, sufrió un choque con destrucción total del automóvil.
Como el titular del vehículo era Adrián Quinteros, este con fecha 28 de mayo de 2019, firmó ante el escribano público, Nicolás Caucich, un poder especial a favor de Erica Griselda Perrone, con domicilio en calle Soler 1643 del barrio Cooperativa de Trelew, “para que actuando en su nombre y representación con las más amplias facultades que fueran necesarias y exigibles realice los siguientes actos: cobre y perciba de la compañía de seguros Seguros Rivadavia, la indemnización que asciende a la suma de quinientos veintiocho mil pesos ($528.000), correspondiente a la cobertura amparada por póliza del 23 de abril de 2012.
La compañía aludida informó que el 11 de junio de 2019 se efectuó un pago a Erica Griselda Perrone, DNI 26.326.921, por la suma de 528.000 $ correspondiente al siniestro mencionado. Se indemnizó por la destrucción total del vehículo dominio LHV 731.
De los expuesto, según la fiscalía, surge que Barbato –entonces presidente de Lotería del Chubut- ideó dicha ingeniería jurídica para incorporar bienes a su patrimonio sin que pudiera ser detectado por los órganos de control.
“Para dicha adquisición apreciable e injustificable, acudió a la colaboración de testaferros, como es el caso de Quinteros, a fin de que figure como titular del rodado en el registro de la propiedad del automotor. A su vez nuevamente se sirvió de su pareja Erica Perrone, quien prestó su nombre a fin de materializar el cobro indemnizatorio el cual finalmente ingresó al patrimonio del exfuncionario y de la nombrada”, indicó el acusador público.
“No hay dudasde que los verdaderos dueños del vehículo marca Audi eran Barbato y Perrone, quienes fueron los que hicieron el desembolso dinerario, y la entrega del cuatri como parte de pago. En este contexto pergeñaron la maniobra descripta, de común acuerdo entre Barbato, Perrone y Quinteros con miras en ocultar los incrementos patrimoniales en la persona de Carlos Barbato, presidente del Lotería en ese tiempo”, añadió Kolsch.