Alemania es campeón mundial por primera vez en su historia

En lo que fue una final europea derrotó a Serbia 83-77 y conquistó el título de la Copa del Mundo que se jugó en Filipinas, Indonesia y Japón. Dennis Schröeder fue el MVP del partido.

La selección masculina de Alemania se consagró este domingo campeona del mundo de básquet por primera vez en su historia tras derrotar a Serbia por 83-77 en una épica final del Mundial 2023, tras un partido parejo que se decidió en el último parcial, pero en el que pesó demasiado el tercer cuarto arrollador germano con un Dennis Schröeder estelar. El partido se jugó en el Mall of Asia Arena de Manila, Filipinas.

La victoria estuvo en un tercer cuarto abrumador de los alemanes (22-10), en el duelo estelar entre Dennis Schröeder y Bogdan Bogdanovic que cayó de parte del germano, en el acierto de Johannes Voigtmann en la pintura, en el error de Guduric a falta de 13 segundos y en la solidez alemana ante los intentos de épica insurrección serbia. Ahí estuvo la final. En esas decantó Alemania la balanza a su favor para convertirse en campeona del mundo por primera vez en su historia, tras un duelo titánico por el oro en el que ninguno renunció a lo que legítimamente creyó suyo.

Reinó la igualdad en el primer tiempo. Nikola Jovic guió a Serbia en los primeros compases de partido, aunque luego fue Bogdan Bogdanovic el que ejerció de comandante en la batalla final. Marinkovic y Avramovic no fallaron a su cita. Todos brillaron en la noche señalada, con un máximo de 5 puntos a favor antes del descanso.

Alemania no quiso quedarse atrás en ningún momento. Los germanos resistieron a la circulación rápida y a la calidad serbia con solvencia. Fue un primer tiempo impecable. Igualdad máxima (47-47) al descanso, con Serbia muy acertada desde el exterior, obligada, y Bogdanovic implacable; y con Alemania sostenida en Schroeder y Franz Wagner.

Pero la igualdad duró hasta la vuelta de vestuarios. Emergió la mejor versión de Alemania, esa que ni si quiera Estados Unidos pudo parar en semifinales y que pareció enajenada, fuera de sí con las miras puestas en el objetivo mundial, en el momento crucial del partido y que dejó a Serbia contra las cuerdas. Una ventaja de 11 puntos a falta de 2 minutos en el tercer cuarto tras un parcial de 12-0 paralizó a Serbia, por momentos descompuesta ante la superioridad teutona, personificada en unos Schröeder y Franz Wangener desatados. Eran doce puntos de ventaja para Alemania antes de empezar el último cuarto (69-57).

No se podía dar nada por sentado viendo el transcurso de este Mundial. Porque Svetislav Pesic siempre había guardado un as bajo la manga, porque con Bogdanovic nunca se sabe y porque en una Copa del Mundo siempre ha habido espacio para la épica.

Quiso ser Avramovic ese héroe inesperado de un Serbia que lo intentó hasta el final y que rubricó un inicio de cuarto cuarto arrollador, reduciendo la ventaja a 4 puntos. Reaccionó Alemania y volvió a instaurar una ventaja considerable (78-69) que pareció ser definitiva. No para Avramovic, decidido a hacer historia con Serbia, que además tuvo en las manos de Guduric el triple para empatar (78-75). Serbia estaba de vuelta a falta de un minuto.

Apareció el hombre más importante de Alemania para hacer la canasta más importante. A falta de 20 segundos, Schröeder (28 puntos) tomó la responsabilidad y rubricó una entrada a canasta perfecta para poner el 81-77. Guduric, otra vez con el destino de Serbia en sus manos, eligió mal y regaló la posesión. Alemania lo tenía en la mano, y no lo dejó escapar.

Sufrió lo esperado teniendo en cuenta que era una final, pero más de lo que debiera viendo la ventaja al inicio del cuarto cuarto. Pero lo consiguió, fue el mejor equipo del Mundial, derribó la barrera y se proclamó campeona del mundo por primera vez en su historia.

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