La propuesta contempla la creación de un programa de desendeudamiento administrado por el organismo previsional, orientado a jubilados, beneficiarios de asignaciones, trabajadores formales, monotributistas y personal doméstico, sectores que hoy destinan una porción significativa de sus ingresos al pago de créditos con tasas elevadas.
Cómo funcionaría el crédito
Uno de los puntos centrales del proyecto es que el dinero no se entrega en efectivo. De aprobarse la iniciativa, el organismo pagaría directamente a los acreedores declarados por el solicitante, garantizando que el préstamo tenga un único destino: saldar deudas.
El mecanismo previsto establece que:
ANSES cancela las deudas informadas por el beneficiario.
El monto se devuelve en cuotas mensuales, descontadas automáticamente del ingreso.
El financiamiento proviene del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), sin afectar —según el texto— su equilibrio financiero.
Condiciones del préstamo
El proyecto fija una serie de límites para evitar el sobreendeudamiento:
Monto máximo: hasta $1.500.000.
Tasa de interés: TAMAR + 10 puntos porcentuales.
Cuota mensual: no podrá superar el 30% del ingreso.
Plazo de devolución: ajustado al perfil crediticio.
Trámite: 100% digital, sin gestores ni intermediarios.
Qué deudas podrían cancelarse
El crédito estaría habilitado para cancelar:
Saldos de tarjetas de crédito bancarias.
Préstamos personales otorgados por fintechs.
Créditos de cooperativas y mutuales.
Deudas con comercios y prestamistas informales.
El préstamo no podrá utilizarse para nuevas compras ni para retirar efectivo.
Quiénes podrían acceder
El proyecto incluye a:
Jubilados y pensionados que cobren hasta seis haberes mínimos, incluidas Pensiones No Contributivas.
Titulares de la Asignación Universal por Hijo y Asignación por Embarazo.
Trabajadores en relación de dependencia con ingresos de hasta seis salarios mínimos.
Personal de casas particulares, cualquiera sea su modalidad.
Monotributistas de las categorías A, B, C y D.
En todos los casos, será obligatorio acreditar ingresos y demostrar la existencia de deudas previas, ya que el programa tiene como único objetivo el desendeudamiento.