Arabel constató el estado de abandono del equipamiento

El nuevo presidente del directorio de Servicios Públicos Sociedad del Estado, Jorge Arabel, se mostró asombrado por deteriorado equipamiento del sector Energía del Distrito Caleta Olivia de esa empresa provincial.

Jorge Arabel lo constató personalmente a mediodía de este viernes, cuando recorrió el recinto ubicado en el barrio Unión, acompañado por numerosos operarios que cumplían el tercer día quite de colaboración reclamando contar con herramientas para cumplir con sus tareas de manera efectiva y segura.

En la caminata, el subgerente del área, Oscar Ramírez, le iba tallando –planilla en mano- todos los desperfectos que presentaban los camiones con hidroelevadores, vehículos utilitarios, camionetas y hasta simples escaleras.

Arabel renunció hace pocas semanas a su cargo de diputado en representación de las localidades de El Calafate y El Chaltén, para aceptar hacerse cargo de la conducción de Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE) en reemplazo de Néstor Gleadell, quien fue sutilmente separado de esa función por formular un infortunado comentario de la gobernadora Alicia Kirchner.

Las funciones directivas en esta empresa no le son ajenas ya que fue gerente distrital en El Calafate entre 2003 y 2005, por lo cual dijo que se consideraba “un compañero de trabajo más” y consecuentemente asumía el compromiso “de hacer hasta lo imposible para que la gente pueda tener herramientas de trabajo en condiciones”.

En ese sentido, Arabel admitió en esta primera inspección al sector Energía de Caleta Olivia, el estado de abandono de los móviles era preocupante y que se necesitaba una gran inversión para revertir esta problemática.

“Me parece que es fundamental es escuchar a los compañeros y conocer los lugares de trabajo porque, caso contrario, hablamos en el aire desde Río Gallegos y no sabemos que es lo que pasa en el interior de la provincia", puntualizó.

En cuanto a la situación económica de Servicios Públicos manifestó que no es la ideal porque se trata de una empresa que tiene que afrontar 400 millones de pesos mensuales en pago de sueldos y tiene una recaudación de $330 a 340 millones.

Finamente dijo al periodismo que le iba a solicitar a los trabajadores que suspendieran al menos por una semana la medida de fuerza, lapso en que buscaría obtener fondos para destinarlos a nuevo equipamiento.

Arabel resaltó que hoy no podía decir de donde los obtendría, pero al ser consultado por El Patagónico, no descartó que una de las alternativas sería los del fondo UNIRSE que provienen de los aportes de empresas mineras que operan en Santa Cruz.

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