El operativo internacional realizado por ciberagentes de la Policía de España, que contó con el apoyo de Ameripol e Interpol, se inició a raíz del hallazgo en la denominada "Darknet" de un enlace a la aplicación de telefonía WhatsApp que condujo hasta un chat en el que pedófilos de varios países de habla hispana intercambiaban pornografía infantil.
La investigación llegó a implicar a 24 países y más de 100 personas y culminó hasta ahora con la detención de 50 personas.
En España se realizaron 11 detenciones, entre ellos la de un "multirreincidente", vecino de la ciudad catalana de Tarragona, y un menor de edad sevillano que administraba uno de los grupos de la red social, detalló la policía española en un comunicado.