Asfixió a su hija y le puso medias en las manos para que no la rasguñara

"No tenía para darle de comer", fue la justificación de la madre, una joven de 26 años. El crimen ocurrió en la localidad bonaerense de Florencio Varela.

"La maté, ya está, me aseguré. No podía darle de comer, ahora ya no va a sufrir más. Ya no podía soportar más esta situación, estoy muy cansada", fue la explicación que dio una madre luego de asfixiar y asesinar a Milena, su hija de dos años.

Todo ocurrió en una casa ubicada en la calle 1156 entre 1135 y 1136, en la localidad bonaerense de Florencio Varela. La tía de la pequeña, quien vive en la misma vivienda, fue testigo del horror y declaró ante la Policía cómo fue el episodio. Según relató, su hermana, "se encerró en una habitación con la nena y no salió durante horas", a pesar de que ella le imploraba que abriera la puerta.

Después, la madre salió del cuarto con la menor envuelta en una frazada y se comenzó a correr por el barrio. La tía sabía que algo malo había pasado y pidió ayuda de inmediato a un vecino. El hombre persiguió a la mujer durante algunos metros, la interceptó en una esquina y se encontró con el peor escenario. La mujer apoyó la frazada en la calle, la abrió y dejó ver que Milena estaba casi sin vida, con los labios y la cara azulados.

Luego de varios intentos de reanimación, la pequeña fue llevada en grave estado a una sala de salud de Ingeniero Allan, donde tampoco lograron salvarla. Entre los escabrosos detalles que trascendieron, se supo que la nena fue "fue asfixiada de frente" y su madre "le colocó medias en las manos para que no la rasguñara" mientras la ahogaba con la almohada.

Según publicó Infoabe, la asesina, identificada como Karina Gómez, fue trasladada a la Comisaría de la Mujer de Quilmes imputada por "homicidio agravado por el vínculo". Intervino en el caso la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 5 de Florencio Varela, a cargo de Hernán Bustos Rivas. La joven, además, que la asfixió porque "estaba cansada de la situación" de pobreza que le tocaba vivir.

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