ATE ratificó otro paro y denunció que habrá nuevos despidos en el Senasa

Los empleados del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), que concluyeron ayer a la medianoche un paro de 24 horas en todo el país, ratificaron el inicio de otra huelga, esta vez de tres días, a partir de la 0 de mañana y hasta el viernes, en rechazo de "nuevos despidos".

En tanto la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denunció que “se producirán más cesantías” entre hoy y mañana.

El coordinador de la Mesa Nacional de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en el Senasa, Jorge Ravetti, denunció que entre hoy y mañana habrá “nuevos despidos”, luego de lo ocurrido en la cartera de Agroindustria y la Secretaría de Agricultura Familiar, por lo que el gremio ratificó otra huelga.

Los trabajadores del organismo se movilizaron ayer desde la sede central hacia Agroindustria para solidarizarse con ese personal y luego marcharon hacia la regional porteña -Capital Federal y conurbano-, porque allí “se pergeñó la quita de la certificación de servicios de inspección veterinaria a establecimientos frigoríficos”, afirmó.

Ravetti, también titular de ATE en las filiales Ezeiza, Esteban Echeverría y San Vicente, explicó que esa decisión implica que “la carne, embutidos, fiambres, lácteos y todos los productos de origen animal que se consumen no estarán certificados por el Estado sino por los mismos productores. Un hecho riesgoso para la salud”, expresó.

La eliminación de los servicios estatales de inspección veterinaria genera “un doble estándar sanitario: se extreman los controles de las exportaciones y se abandonan los del consumo interno, por lo que la ciudadanía está expuesta a enfermedades, como la Escherichia Coli o el Síndrome Urémico Hemolítico, por ejemplo”, indicó Ravetti.

“Además se dejaron de pagar los alquileres de los edificios en los que funcionan las 400 oficinas sanitarias de campo, lo que obliga a depender de las entidades agropecuarias como la Sociedad Rural Argentina (SRA), el personal debe subordinarse por ello al poder de las cámaras del sector, que asumirán funciones indelegables. Ello provocará que profesionales y técnicos dependan de la caridad”, enfatizó.

Ravetti añadió que “las autoridades del Senasa (Ceos de CREA, Techint y SRA) aducen falta de presupuesto, y exigen y aprietan profesionales para que soliciten a las sociedades rurales del interior un lugar para continuar funcionando”, y explicó que transfieren a los privados los programas de erradicación y prevención de plagas que afectan a los cítricos (HLB y mosca de los frutos), a las vides (Lobesia Botrana) y a la producción de algodón (picudo de algodón), por ejemplo, puntualizó el dirigente.

También sostuvo que esas decisiones comprometen de forma seria “la credibilidad internacional sobre los controles nacionales y el prestigio logrado y arriesga la pérdida de mercados, ya que se puede producir alimentos para 400 millones de personas”.

“La determinación de cesantear a 380 trabajadores del Senasa es una más de las tantas medidas del plan de transferencia de poder a los privados para que controle la sanidad. Se despiden empleados que se ocupan de salvaguardar la sanidad alimenticia”, afirmó.

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