En medio de la conmoción mundial por el coronavirus, una nueva amenaza llega al territorio estadounidense: una especie de avispas llamadas las “avispas asesinas”.
Se trata de una variedad del insecto oriundos de zonas templadas en Asia y que pueden ser de hasta 5 centímetros de largo. Además, tienen un aguijón extremadamente largo y venenoso, que puede atravesar superficies gruesas.
Estas avispas suelen atacar colmenas de abejas y decapitarlas con sus pinzas para llevarse el abdomen con el que alimentan a sus crías. Un pequeño enjambre de estas avispas, puede acabar con una colmena entera en cuestión de horas. Según el relato de The New York Times, Ted McFall, un apicultor de Custer, Washington en el noroeste de Estados Unidos, fue a ver a sus abejas y se encontró con toda una colmena estaba esparcida en el piso, decapitada.
Dentro de la colmena también había cientos de abejas muertas. Chris Looney, un entomólogo de la WSDA advirtió que si no logran erradicarlas en los próximos dos años luego “tal vez sea demasiado tarde”.
Además, otro problema es que las avispas asesinas, a pesar de que no son particularmente agresivas, pueden ser letales para el hombre, y pueden picar en varias ocasiones. Sus aguijones pueden penetran ropa de protección e inyectan un poderoso veneno. Se estima que, en Japón, estas avispas matan a 50 personas anualmente.