Ayudar desde la fe

La Iglesia Adventista de Comodoro Rivadavia también tiene su propio método para que una persona deje de fumar. En su caso, realiza un curso. La propuesta se basa en integrarse a un grupo de hasta 35 personas que durante cinco días trabaja en la cesación tabática, la desintoxicación y el manejo de estrés.
"Es un tratamiento que se hace en los sanatorios adventista que consiste en la desintoxicación por medio de la alimentación y los ejercicios físicos. También hay una parte de concientización. Tenemos una cardióloga, una nutricionista, un profesor de Educación Física y un psicólogo que trabajan en un plan que permite sacar la nicotina del organismo mediante diferente actividades", explicó Gustavo Ayala, uno de los coordinadores del programa.
Ayala en diálogo con El Patagónico, explicó que el curso se basa "en fortalecer la voluntad, orientada mediante técnicas que ayudan al cuerpo a recuperarse". Además como una forma de trabajar en la conciencia, cada noche que dura el curso se le entrega al paciente "una frase en una tarjeta que funciona como una ayuda memoria".
El curso, que se dicta en forma anual, tiene una duración de una hora y media. Este año participaron 15 personas y 7 dejaron de fumar. Los resultados fueron celebrados por sus coordinadores, que analizan realizar otro curso de este tipo en zona norte.
"Lo hacemos una sola vez al año, pero la gran cantidad de consultas de zona norte nos lleva a querer hacer un curso para ese sector de la población. No es nada seguro. Estamos en eso porque tenemos que reunirnos con todo el equipo", explicó Ayala, quien valoró que el 75% de los participantes del curso han dejado de fumar y que sirve de experiencia para otras personas.
"Nosotros no nos basamos en la persona sino en demostrar que fumar no es para nada saludable. No sirve que nosotros estemos encima de la persona si uno no tiene la determinación de dejarlo. Trabajamos para que la persona no se caiga y que pueda salir adelante por sus propios medios", indicó Ayala.
"Nosotros nos reímos porque decimos que es una auto internación donde las personas vienen a desintoxicarse. Hablamos del síndrome del quemado y del estrés laboral. Hay que tener en cuenta que una persona puede fumar por estrés, angustia o simplemente porque se junta con amigos. Esto trae sus consecuencias y nosotros tratamos de brindar un apoyo emocional, social y psicológico que necesita una persona en estos casos", detalló.

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