En medio de un escenario crítico por los incendios forestales que afectan a distintos puntos de la provincia de Chubut, Ángel Cárcamo, bombero voluntario de Trevelin, brindó un testimonio sobre la situación que atraviesan los equipos de emergencia. En diálogo con radio La Red, describió un panorama marcado por el cansancio acumulado, el trabajo sostenido y la falta de condiciones favorables para contener el fuego.
Según explicó, los bomberos llevan más de 17 días de intervención continua en incendios de gran magnitud, tanto en el foco principal como en otros sectores que también estuvieron en riesgo, como la zona de Epuyén y distintos puntos de la Comarca. “El personal está agotado, el cansancio ya se siente, pero seguimos en el frente porque hay viviendas en peligro”, expresó.
Cárcamo remarcó que, si bien la llegada de refuerzos resulta fundamental, el trabajo no se limita a un simple relevo. Actualmente, cerca de 80 bomberos voluntarios provenientes de distintos puntos de la provincia –y de Chile- se sumaron al operativo, lo que da cuenta de la magnitud del incendio y de la necesidad de un abordaje coordinado y sostenido en el tiempo.
El bombero también advirtió que las condiciones meteorológicas juegan en contra. Las altas temperaturas y el viento persistente dificultan las tareas de control y aumentan el riesgo de propagación, obligando a redoblar esfuerzos en la protección de las zonas habitadas, especialmente en incendios de interfaz, donde el objetivo principal es resguardar viviendas y a la población.
Finalmente, Cárcamo expresó un deseo compartido por quienes trabajan en el terreno: la llegada de lluvias que permitan aliviar la situación. Mientras tanto, los bomberos continúan desplegados, sosteniendo un operativo exigente, con recursos y vocación, pero conscientes de los límites físicos que impone un combate prolongado contra el fuego.