La noche del domingo dejó una imagen inusual y perturbadora en Cholila. Durante varias horas, el cielo se tiñó de un rojo intenso, producto del reflejo de las llamas y del humo espeso generado por el incendio forestal que continúa activo en sectores del Parque Nacional Los Alerces. La escena, visible desde distintos puntos de la localidad, provocó alarma entre la población, aunque no se reportaron daños dentro del ejido urbano.
Lejos de tratarse de un fenómeno atmosférico, el resplandor fue consecuencia directa del avance del fuego en la zona de Villa Lago Rivadavia y del frente que se desprende desde El Blanco, vinculado al incendio de Puerto Patriada. Las condiciones meteorológicas adversas, con fuertes ráfagas, cambios constantes en la dirección del viento y visibilidad reducida, contribuyeron a intensificar el impacto visual y la preocupación social.
De acuerdo con el parte emitido por el Servicio Provincial de Manejo del Fuego, el siniestro permanece activo y, en el sector Villa Lago Rivadavia–Puerto Café, pasó a jurisdicción provincial. Durante la mañana del domingo se detectaron reactivaciones dentro del perímetro afectado y, pasado el mediodía, el incremento del viento aceleró la propagación de las llamas tanto en zonas altas como en el faldeo oeste del lago, alcanzando áreas de reserva y sectores de la Estancia Los Murmullos.
Las ráfagas, que alcanzaron los 50 kilómetros por hora, generaron focos secundarios y superaron líneas de defensa construidas con herramientas manuales en jornadas previas, complicando las tareas de contención. El humo denso y la inestabilidad atmosférica limitaron además el uso de medios aéreos, que solo pudieron operar de manera puntual.
Ante este escenario, se reforzó el trabajo nocturno con guardias de Bomberos Voluntarios y personal de Protección Ciudadana en zonas con viviendas e infraestructura. El operativo reúne a más de 140 combatientes en línea y a un centenar de personas de apoyo, con un amplio despliegue de recursos terrestres y la incorporación de bomberos de Futaleufú y San Carlos de Bariloche.
En paralelo, se dispusieron evacuaciones preventivas. Entre ellas, la de la familia Daher, cuyo desalojo quedó registrado en un video difundido por vecinos y que evidencia la tensión vivida ante la cercanía del fuego.