Mientras buscaba entre sus notas, Johnson dijo “maldita sea” y pidió disculpas por haber perdido parte de su discurso frente a la Confederación de la Industria Británica en el puerto de Tyne, en el norte de Inglaterra.
"El gobierno no puede arreglarlo todo", afirmó el premier británico y aseguró que el motor del crecimiento es “el sector privado” y puso como ejemplo al popular dibujo animado.
“Ayer fui a un lugar al que todos deberíamos ir: Peppa Pig World. Que levante la mano quién haya ido a Peppa Pig World”, pidió Johnson, quien se vio decepcionado porque no muchos habían visitado el parque temático.
El mandatario elogió el lugar: “tiene calles muy seguras y disciplina en las escuelas y hay una gran inversión en nuevos medios de transporte”.
Según Johnson, la “gran lección” que se llevó de su visita a Peppa Pig World es “el potencial de la creatividad británica”.
“¿Quién hubiera creído que un cerdo que parece un secador de pelo o posiblemente un secador de pelo tipo Picasso, un cerdo que fue rechazado por la BBC, se exportaría ahora a 180 países con parques temáticos tanto en Estados Unidos como en China? Un negocio de 6 mil millones de libras”, destacó.
Durante su discurso, Johnson dijo que invertir en las tecnologías ecológicas nuevas y redistribuir la riqueza y la industria fuera del sureste de Inglaterra podría convertir a la economía británica en “la más grande y exitosa” de Europa.
El sector empresarial era uno de los más reacios al Brexit -apoyado por Johnson- porque la salida de la Unión Europea (UE) dificultaría las relaciones comerciales.
El comercio entre el Reino Unido y la UE tanto en bienes y servicios se desplomó desde la separación final a principios de 2020, aunque esto se vio afectado también por el inicio de la pandemia de coronavirus.
Fuente: Página/12