Pese al intento del Gobierno de Chubut de asegurar ante la opinión pública que los edificios escolares están en perfectas condiciones, cada vez son más las comunidades educativas que reclaman por obras urgentes en los establecimientos.
Los padres son quienes lideran los reclamos. El caso testigo es el Colegio Biología Marina donde los alumnos tuvieron que trasladarse al Centro de Formación N° 652 del barrio Pueyrredón para poder seguir con sus actividades.
El edificio presenta diversas obras y se estima que los trabajos llevarán más de 18 meses de ejecución. El director de Obras Públicas de Chubut, Daniel Boudargham, explicó que una parte del colegio será demolido para que se construyan 14 aulas, tres laboratorios, un SUM y baños.
La falta de acciones por parte del Estado llevó a que la comunidad educativa realizará diferentes movilizaciones en busca de respuestas. La solución es lenta y, según Provincia, ya se comenzó a trabajar en el tema.
Otro caso es la Escuela N° 198 que está cerrada debido a los problemas de calefacción. El año pasado debieron suspender sus actividades por falta de agua, mientras que los pisos de las aulas, sus techos y otras dependencias siguen necesitando mantenimiento. Según el relevamiento que realizó la Regional Sur de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut (ATECh), no es la única en esta situación y el problema se agrava con el paso de los días.
Asimismo, en los últimos días, se conoció el caso del Colegio Perito Moreno. En el edificio funcionan cuatro instituciones y la comunidad educativa pide medidas urgentes.
Mediante un comunicado los padres de la Escuela N° 766 exigieron “la solución inmediata de los problemas edilicios que las autoridades del colegio le informaron de manera reiterada”.
“El derecho a la educación de nuestros hijos ha sido vulnerado, ya que han perdido varias jornadas de clase porque las autoridades provinciales no han cumplido con la función para la cual han sido elegidos. Si el arreglo del sistema de calefacción se hubiera concretado durante el período vacacional, nuestros hijos estarían estudiando”, aseguraron.
“Si bien la solución está en proceso, a la fecha continuamos con graves problemas edilicios que deben solucionarse de manera urgente”, agregaron.
Los padres recordaron que se elevaron diferentes notas a Supervisión de Escuelas y a la Dirección de Obras Públicas y detallaron que en el edificio hay baños clausurados en todos los pisos debido a inconvenientes con las cañerías de agua rotas o tapadas impidiendo la evacuación del agua de los inodoros; los baños de los varones de planta baja tienen serios problemas de desagüe que generan olores desagradables; hace un año que no hay agua en los baños de dirección y vicedirección; y las bombas de agua que permiten su circulación en la escuela no están funcionando.
A esto se le suma que no funcionan las bombas de desagote que evitan la inundación del subsuelo, el cual se encuentra permanentemente inundado y que el techo no posee impermeabilización y cuando llueve se generan filtraciones, provocando el daño de varias paredes de los aulas y en consecuencia, un gasto interminable para el Estado porque no hay una solución de fondo.
“Consideramos que ninguno de estos puntos demanda un gran lapso de tiempo ni un gasto millonario, por lo cual tenemos la convicción de que usted y su organismo responderán a esta solicitud tan esperada por nuestra comunidad educativa”, afirmaron los padres en el documento dirigido a Boudargham.