Cámara de Comercio preocupada por la proliferación de saladitas

La drástica reducción de ventas en todos los rubros comerciales, sobre todo en indumentaria y calzado, ya ha causado el cierre de cientos de locales en esta ciudad en el curso de los últimos dos años. La tendencia sigue sin visos de revertirse y ahora se suma otro fenómeno.

Caleta Olivia (agencia)

Es que en medio de este negativo panorama que comenzó de manera evidente en los últimos dos años, los directivos de la Cámara de Comercio suman una nueva preocupación que radica en la proliferación de los sitios denominados “saladitas”.

Argumentan que a través de ellas se promueve el comercio desleal y el trabajo en negro, en tanto que las firmas comerciales formalmente constituidas tienen que afrontar altos impuestos, alquileres, respetar normas de higiene y, además, pagar sueldos a empleados y realizar aportes patronales.

Los resultados por este fenómeno social que se superpone a la crisis global que afecta a todo el país ya están a la vista: para compensar ingresos y gastos, algunos empleadores tuvieron que cesantear a trabajadores o bien reducirles el tiempo de ocupación de ocho a cuatro horas.

Esto quedó reflejado en una reunión que a media tarde de ayer mantuvieron varios dirigentes, entre ellos Sergio Robles, Miriam Giorgi y Cristian Aguirre, a la cual fue especialmente invitado el delegado para la zona norte de Santa Cruz del Centro de Empleados de Comercio de Comodoro Rivadavia, Ezequiel Escudero.

Previo a esa charla, el dirigente gremial comentó a El Patagónico que de acuerdo a las estadísticas que maneja su entidad, desde principios de 2017 y de manera mensual, entre15 y 17 trabajadores de este rubro perdieron su empleo en Caleta Olivia, lo cual representa una “estadística alarmante”.

MERCADERIA DE

DUDOSA PROCEDENCIA

Por su parte, los dirigentes mercantiles citaron que en el caso de las “saladitas” existen al menos seis en la zona céntrica y hay otras que se instalaron en barrios alejados. En todos los casos no figuran con esa denominación, sino que se inscriben como “locales de venta” de productos varios.

De hecho, ya han solicitado reuniones con el área de Comercio del municipio para que se regule este tipo de actividad que va en desmedro de comercio que debe cumplir con todas las normas legales.

Además, citaron que parte de la mercadería que se expende en esos lugares es de dudosa procedencia y, a modo de ejemplo, una referente de la Subcomisión de Mujeres de la Cámara contó a este medio que la vendedora de una “saladita” le dijo que su mercadería le llegaba directamente desde Bolivia.

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