La Resolución 3934/2024, oficializada este lunes, establece que solo los médicos incluidos en la cartilla podrán prescribir ciertos medicamentos y tratamientos, enfocándose especialmente en aquellos de "altísimo precio".
Oriolo aclaró que esta normativa no afectará a los "planes abiertos" de las obras sociales, sino que se aplicará a los "planes cerrados", donde los beneficiarios deben acceder a la atención a través de un listado específico de prestadores. “El espíritu de la normativa tiene que ver con asegurar los recursos de un sistema y para que realmente los recursos lleguen a los que necesiten y no que se dispersen en el camino como estaba ocurriendo”, afirmó el funcionario.
El superintendente explicó que el Gobierno detectó un "elevado número de recetas prescriptas por médicos no especialistas", quienes, al no conocer la historia clínica de los pacientes, prescribían medicamentos de alto costo sin la debida justificación. “Esta es una norma más de las que venimos trabajando del Ministerio de Salud y la superintendencia en pos de ordenar un sistema de salud que merece salir de la crisis en la que vive hace muchos años”, agregó Oriolo.
En cuanto al reintegro de medicamentos, Oriolo destacó que el pago de ciertos tratamientos costosos, que realiza la prepaga o la obra social, contará con un "mecanismo de reintegro a partir del fondo solidario de redistribución". Esto implica que se validará que los medicamentos hayan sido prescritos correctamente antes de proceder con el reintegro.
El enfoque de la nueva normativa está en los medicamentos de alto precio, que pueden alcanzar miles, cientos de miles e incluso millones de dólares. “No estamos buscando regular el medicamento habitual, tradicional o crónico”, enfatizó Oriolo, dejando claro que la medida se centra en controlar el uso de tratamientos de nuevas tecnologías y costos exorbitantes.
Con estas acciones, el Gobierno busca no solo optimizar los recursos del sistema de salud, sino también garantizar que los pacientes reciban la atención adecuada y necesaria, evitando el uso indiscriminado de medicamentos costosos.