Caminarán 200 kilómetros para decirle no a la instalación de una central nuclear en Patagonia

Tras la controvertida consulta popular en Sierra Grande, el Movimiento Antinuclear Rionegrino realizará una caminata que unirá Río Negro con Chubut para seguir concientizando a la población sobre los peligros de la energía nuclear en la Patagonia. La marcha propone recorrer 200 kilómetros saliendo desde el balneario del Cóndor hasta Puerto Lobos.

El intendente de Sierra Grande, Nelson Iribarren, y el senador nacional Miguel Pichetto encabezaron el domingo una consulta popular para conocer la voluntad de la comunidad de esa localidad sobre la instalación de una central nuclear.

La votación se realizó bajo el argumento del jefe comunal que había logrado juntar más de 5 firmas que avalaban el acuerdo del presidente Mauricio Macri y el mandatario chino Xi Jinping de construir una usina atómica en la Patagonia en 2020.

Sin embargo, en la consulta popular solo participó el 24% del padrón electoral lo que provocó las críticas de diferentes organizaciones sociales y políticas de toda la región. Es por eso que el Movimiento Antinuclear Rionegrino (MAR) realizará una caminata que unirá Río Negro con Chubut para seguir concientización a la población de los peligros que conlleva la instalación de una Central Nuclear en la Patagonia y repudiar las políticas que impulsa el Gobierno nacional.

La marcha se desarrollará del 3 al 8 de enero y comenzará en la desembocadura del río Negro, en el balneario el Cóndor, hasta Puerto Lobos en Chubut, donde pasarán la posta a los locales.

En diálogo con Página 12, el integrante del MAR, Gustavo Cifuentes, manifestó que mantendrán distintas movilizaciones mientras Iribarren y Pichetto “sigan levantando la bandera del sí y sigan manifestándose contra de ley (de la Legislatura de Río Negro que prohíbe la construcción de plantas nucleares en esa provincia). Están por presentar un pedido de nulidad, nosotros no vamos a bajar los brazos. Sabemos que el Gobierno nacional busca cumplir el acuerdo con los chino y van a insistir”.

Hay que recordar que luego de la consulta popular, el intendente de Sierra Grande aseguró que se comenzará a trabajar para modificar la ordenanza local, que prohíbe la actividad, y de la ley provincial para avanzar con el inicio de obras en el 2020.

En consecuencia, Cifuentes advirtió: “lo único que va a mantener la ley es la manifestación y la movilización de la gente”.

UNA POSTURA “A MEDIAS”

En tanto, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, descartó que se construya una Central Nuclear en Sierra Grande en el 2020 y aseveró que “a esta altura el único camino que queda es el judicial, planteando la autonomía municipal nada más y la soberanía del pueblo de Sierra Grande”.

El mandatario afirmó que el tema de las centrales nucleares en la provincia está “cerrado, no nos vamos a desdecir de lo que hicimos”, refiriéndose a que la Legislatura rionegrina aprobó el 1 de septiembre, con 44 votos a favor y uno en contra, la ley que prohíbe la instalación de una central nuclear en el territorio provincial.

Sin embargo, Weretilneck admitió que “Iribarren y Pichetto están en su derecho de la convocatoria popular, está bien que se consulte al pueblo y tienen derecho a explorar la vía judicial y la vía legislativa”.

Por su parte, el referente del Movimiento Antinuclear de Chubut (MACH), Pablo Lada, que la posición del funcionario es por lo menos “ambigua” ya que rechazó la instalación de la Central Nuclear pero al mismo tiempo “parece aconsejar y avalar a quienes quieren derogar la ley provincial que prohíbe la actividad”.

“Como siempre, vamos a contramano. Nos subimos al tren nuclear cuando todo el mundo se está bajando. Francia, uno de los países más nuclearizado del planeta, el 80 por ciento de su matriz energética depende de esa energía, quiere cerrar 17 centrales nucleares. Además, aporta un 5 o 6 por ciento de la energía, es muy costosa y tiene un riesgo ambiental enorme”, consideró.

Asimismo, el miembro de MACH sostuvo que “las dos centrales nucleares que quieren construir, según el Gobierno, cuestan 14 mil millones de dólares, entre el préstamo chino y lo que pone el propio Estado, y solo para 1870 MW”.

“Lo que se genera una hipoteca nuclear con los residuos que recae sobre las generaciones futuras. El plutonio tiene 24.000 años de vida promedio, y hay que pensar que pasaron 70 años del comienzo de la era nuclear y no hay solución para los residuos, no hay repositorios, sólo guardas provisorias cuya gestión va a costar más que la producción de la energía. Y todo eso sin contemplar la posibilidad de un accidente. A Japón, Fukushima ya les costó más de 100 mil millones de dólares”, criticó el referente ambiental.

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