J.C., alias “El Mono” fue detenido el miércoles a la tarde por la Brigada de Investigaciones de Esquel, luego de haber sido intensamente buscado por la Policía del Chubut en relación a la causa que permitió desbaratar a una banda de ciudadanos venezolanos, peruanos y argentinos que traficaban droga desde Perú a Comodoro Rivadavia vía terrestre.
El 20 de enero, había sido detenida una pareja de nacionalidad venezolana en un transporte de pasajeros de larga distancia con casi 8 kilos de cocaína de máxima pureza adherida a sus cuerpos dentro de unos calzoncillos en forma de ravioles.
La causa fue investigada por la Brigada de Drogas Peligrosas de Chubut, a cargo de los comisarios Julián Vilches y Andrés Avila, bajo directivas del Juzgado Federal a cargo de la jueza Eva Parcio de Seleme. La droga que se le secuestró a los “mulas” venezolanos era de máxima pureza.
Según se investiga, los narcos que por lo general eran personas de nacionalidad venezolana, lo que hacían era pasar los límites fronterizos a bordo de transporte terrestre con droga adherida a su cuerpo.
Fue a bordo de un transporte de Andesmar, que las dos mulas -un hombre y una mujer-, fueron interceptados en el ingreso a Comodoro Rivadavia con 7,4 kilos de cocaína envuelto en ravioles y dispuestos entre sus piernas, adheridos a sus cuerpos. La droga, de máxima pureza según los investigadores, costaba en el mercado unos 8 millones de pesos.
Las mulas habían pasado primero la frontera de Perú a Chile y luego la de Chile a Argentina. Y siempre con la droga en sus cuerpos sin ser advertidas por ninguna de las autoridades que cuidan los pasos fronterizos. Parece ser que a nadie de las fuerzas de seguridad les llamó la atención el camperón que el hombre llevaba consigo pese a la alta temperatura en la unidad de transporte.
Cuando la mujer y el hombre fueron detenidos en el ingreso a Comodoro Rivadavia, la jueza Parcio determinó que se avanzara con las otras seis diligencias de allanamientos en los domicilios que la Brigada de Drogas ya había marcado.
Así se detuvo a otras cuatro personas y se incautó envoltorios con 16 gramos de marihuana, siete teléfonos celulares, documentación, tres balanzas, un equipo de videovigilancia, una alta suma de dinero en pesos y dólares, una camioneta Chevrolet Tracker, una Ford EcoSport y elementos de corte. Además se detuvo a otras dos personas de nacionalidad venezolana y a dos argentinos. Mientras que un peruano continúa prófugo.
A los detenidos se les tomó declaración indagatoria y finalmente la jueza Parcio decretó el procesamiento de todos los detenidos. La mayoría de ellos con prisión preventiva, mientras que la mujer quedará con prisión domiciliaria.
“Nación debe dar respuesta a nuestros pedidos, los recursos y la tecnología necesaria que venimos solicitando. Quedó demostrado que la droga ingresa por rutas nacionales no por los puertos. Es cuestión de aportar y dar soluciones, no de criticar”, reclamó el gobernador Mariano Arcioni después del operativo.
J.C –cuya identidad se mantiene en reserva durante el proceso de investigación judicial-, ya había sido detenido en otras dos causas de drogas. Una de ellas en 2009 cuando se lo sorprendió con estupefacientes y el año pasado en una causa en la que se le allanó la vivienda y se le encontró varios envoltorios de droga y dinero.
El detenido estaba asentado en Atilio Viglione y vivía de la renta de alquileres para el turismo. Hoy será indagado por la jueza federal Eva Parcio de Seleme.