Cerdos "gamers": aprendieron a jugar a videojuegos y sorprendieron a científicos

Cuatro porcinos sorprendieron a investigadores y demostraron su inteligencia utilizando un joystick para jugar a videojuegos. "Que los cerdos puedan hacer esto en cualquier grado debería hacernos pensar sobre qué más son capaces de aprender".

Una nueva investigación reveló que algunas razas de cerdos poseen un notable nivel de flexibilidad mental y de aprendizaje. Tanto como para jugar videojuegos. El estudio, publicado en Frontiers in Psychology, evaluó la capacidad de cuatro cerdos para jugar a un videojuego simple con joystick. Los porcinos demostraron cierta comprensión conceptual a pesar de su destreza limitada en tareas que normalmente se asignan a primates para analizar la inteligencia.

El estudio se llevó a cabo con dos cerdos de Yorkshire y dos minicerdos. Los cuatro animales fueron entrenados para usar un joystick con sus hocicos frente a un monitor de una computadora durante la primera fase del experimento. Luego se les enseñó a jugar a un videojuego sencillo donde el objetivo era mover un cursor con el joystick hasta unas paredes.

Los cuatro cerdos fueron capaces de realizar la tarea con una habilidad que sorprendió a los autores de la investigación. Esta destreza y aprendizaje de una tarea compleja indica que el animal entendió que el movimiento del joystick estaba conectado al cursor en la pantalla de la computadora. "No es poca cosa para un animal comprender el concepto de que el comportamiento que está realizando está teniendo un efecto en otros lugares. Que los cerdos puedan hacer esto en cualquier grado debería hacernos pensar sobre qué más son capaces de aprender", explica Candace Croney, autora principal de la investigación y profesora de la Universidad de Purdue.

Ya se sabía que los cerdos eran capaces de adquirir varios tipos de aprendizaje, desde seguir órdenes básicas de obediencia como "ven" y "sentate", hasta comportamientos más complejos que les obligan a cambiar de comportamiento cuando cambian las reglas del juego. En el estudio actual, se utilizó la comida para enseñar y reforzar comportamientos, pero también se descubrió que el contacto social podía influir de forma positiva en su persistencia. Por ejemplo, cuando la máquina que dispensaba golosinas no funcionaba, los cerdos continuaban dando respuestas correctas si se les ofrecía estímulos verbales y táctiles.

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