La numerosa cantidad de residuos arrojados a las dos bateas, ubicadas a la vera de la avenida Edward Flagel al 300, a metros del barrio Divina Providencia, aumentaron considerablemente desde Navidad.
Esas bateas funcionaban en el barrio Divina Providencia y en septiembre fueron trasladadas al mencionado descampado. La acumulación de residuos -de todo tipo- sobrepasaron ampliamente las capacidades de las bateas.
Por estos primeros días del 2024, la postal de la basura tirada despertó nuevas quejas en el vecindario, porque sigue sin ser juntada y cada día crece el tamaño de las bolsas de consorcio.
Además, los vecinos del sector denunciaron que se sienten olores nauseabundos y presencia de insectos por tanta basura acumulada.
Hasta este miércoles los encargados de la recolección de residuos en la ciudad no habían acusado recibo en ese barrio de Km.3.