El tribunal de debate está integrado por los jueces penales Daniela Arcuri, Martín Cosmaro y Mariel Suárez; el Ministerio Público Fiscal fue representado por María Laura Blanco, en tanto la defensa de Heredia fue ejercida por Daniel Fuentes, abogado particular.
Uno de los hechos imputados tuvo lugar el 4 de abril de 2019, cuando pasadas las 18 la víctima concurrió a la casa su expareja y exconviviente, sita en un terreno usurpado S/N°, del barrio Bella Vista Norte, con la finalidad de retirar sus pertenencias.
En tales circunstancias, luego de mantener una charla en la puerta de ingreso de la vivienda y ante la insistencia del imputado -en aparente estado de ebriedad-, la víctima pudo ingresar y comenzó a separar los elementos de su propiedad. En ese momento el imputado cerró la puerta de la vivienda con llave, se sentó en un sillón, se apropió del dinero que la víctima llevaba en su billetera, le retuvo el teléfono celular y la interrogó en relación a su vida sentimental y sexual.
Luego de varios minutos de discusión, el imputado le exigió a la víctima que lo acompañara a comprar al kiosco para posteriormente retirarse del lugar. En todo momento, el imputado por medio de la fuerza tomó a la víctima de los brazos, le propinó golpes de puño en los brazos y la obligó a caminar en dirección a su domicilio e ingresar a su vivienda.
Una vez que cerró la puerta de ingreso con llave, colocó un sillón trabando dicha puerta, colocó la llave debajo de otro sillón, hostigó a la víctima por su conducta y le propinó golpes de puño en la cara. Seguidamente, el imputado abusó sexualmente de ella.
ESCAPO EN UN DESCUIDO
En horas de la madrugada del día posterior, el imputado se despertó, corrió la cama, se dirigió al baño, permitió que la víctima hiciera lo mismo y regresó a la habitación. Ante la negativa de la víctima de regresar a la habitación, Heredia se dirigió a la cocina de la vivienda, le propinó golpes de puño, patadas en el cuerpo y amenazó: “te voy a matar, te voy a cortar los dedos, después te los voy a quemar para que no te sangren”.
Posteriormente, siendo aproximadamente las 14, la victima muy dolorida se dirigió a la cocina y aprovechando que Heredia se encontraba ocupado con el teléfono celular, corrió el sillón que trababa la puerta de salida, buscó la llave, destrabó la puerta y salió corriendo desnuda, siendo auxiliada por unos vecinos del lugar.