Caleta Olivia (agencia)
Probablemente por su nombre, puede decirse que fue un milagro que el “Jesús de Nazareth” no haya sufrido ninguna avería y que todos sus marineros resultaron ilesos y trasbordados en horas nocturnas del jueves a un bote semirrígido de la repartición naval cuando la nave quedó atrapada en la saliente de restinga, a más de doscientos metros de la rompiente de olas y a quinientos del canal de ingreso al puerto Caleta Paula.
El pesquero había quedado al garete en zona de pesca del golfo San Jorge luego de una jornada de escasa captura de merluza y cuando era remolcado por “El Vencedor” otra nave de la flota amarilla, se cortó el cabo de amarre.
En consecuencia, volvió a quedar a la deriva, siendo arrastrado por el oleaje y el viento hasta la restinga y más tarde, al ascender la marea, se desplazó hasta la playa de pedregullo.
CAMBIARON FILTROS Y ARRANCO EL MOTOR
Uno de los tripulantes, conocido como “Charlie” contó a un equipo periodístico del canal televisivo de Caleta Olivia que se aprovechó la varadura para inspeccionar el casco, constatándose que el mismo no tenía ningún rumbo o fisura.
Además se aprovechó el tiempo que estuvo en la playa para cambiarle filtros del motor que habrían motivado el desperfecto, tras lo cual arrancó con normalidad.
Luego de las 19 del viernes, cuando iba subiendo la marea, se tendió un cabo hacia otro pesquero que se acercó a la costa, iniciándose el remolque en momentos en que ya tenía línea de flotabilidad.
Finalmente, con propulsión propia, el “Jesús de Nazareth” se dirigió hacia el puerto Caleta Paula atravesando el canal de ingreso sin más ayuda. Varios minutos antes, seguido por numerosas gaviotas, había accionado su potente bocina en agradecimiento a decenas de personas que presenciaron con aplausos su desencalladura en la playa, entre ellos se encontraban efectivos de la Prefectura que habían participado el jueves por la noche del operativo de salvataje de los tripulantes.