Cerca de 40 personas –de las cuales 12 eran docentes del Instituto Superior de Formación Docente 810- dieron inicio este viernes a la 2ª Jornada de actualización docente que concluye esta tarde, y que cuenta con diversas ponencias que aluden y buscan un espacio de reflexión acerca del rol y el campo de acción de los profesores de educación física.
En esta ocasión, las jornadas fueron aranceladas por contar con disertantes que venían desde fuera de la ciudad.
Precisamente, el licenciado y profesor de educación física Alberto Alecio fue el encargado de abrir la jornada en la tarde de ayer con su ponencia “Educación Física vigente en Chubut, otras visiones posibles, aunque no únicas”.
Para el docente jubilado como supervisor de escuelas de Trelew, y actual director del IDES –Instituto de Educación Superior de esa ciudad valletana que ofrece la misma carrera de profesor de educación física pero en forma arancelada y privada- el “pensar y resignificar la Educación Física” fue el eje de su charla, dónde el veterano exmaratonista se reconoció como un docente más que de vez en cuando cae en la contradicción “entre lo que dice y lo que hace”. Por ello, invitó a siempre reflexionar sobre el rol que los atañe.
Así, reconoció a docentes que en el ámbito público no le ponen las mismas ganas de trabajar que en el ámbito privado (NdE: dónde no podes ni enfermarte y sos descartable). Cómo aquellos ‘profes’ que ven la Educación Física desde un punto de vista de rendimiento deportivo.
Cambiar el orden injusto y conservar la vida, la riqueza y el valor de la EF fueron parte de la invitación para los presentes por parte del disertante.
La continuidad siguió con el licenciado, guardavidas y ex luchador de kick boxing Maximiliano Togel y una puesta en escena didáctica acerca de distintos test de “Evaluación Funcional” que despertó las inquietudes de los presentes que quedaron truncadas por los tiempos de la organización.
Cerró la primera jornada el profesor y entrenador del equipo municipal de natación Federico Lastra, con compañía de Tomás Rivas, quienes hicieron una clase práctica de “RCP solo con las manos”.