Franco Martín Abadie (25), quien cumple una pena por homicidio, será condenado a cuatro meses de prisión que se le sumarán. Es por dos delitos cometidos durante el período de encierro en distintas dependencias policiales de Comodoro Rivadavia. Resta que el acuerdo abreviado sea homologado en la semana que se inicia por la juez penal Gladys Olavarría.
Dicha pena se sumará a la actual condena que cumple Abadie de 9 años de prisión por el asesinato de Elvio Acuña, ocurrido el 23 de febrero de 2013 en el barrio la Floresta.
En momentos en que comenzó a cumplir esa condena el peligroso individuo cometió los dos delitos puestos a tratamiento de la magistrada.
El jefe de fiscales Juan Carlos Caperochipi presentó el jueves el acuerdo junto al abogado de la Defensa Pública, Ricardo Amado Cohelo. El primero de los delitos se registró el 18 de enero de 2014 cuando Abadie se arrojó de un muro de seis metros de altura al intentar fugarse de la alcaidía.
Eran las 16:40 de ese día cuando un celador detectó que el condenado por homicidio trepaba el alambrado perimetral del paredón que da a la calle Hugo Manson. Previo a ello, el presidiario había violentado una chapa del orificio donde se encuentra instalado un artefacto lumínico de su celda.
Así se introdujo por un conducto por donde pasan las cañerías de calefacción, agua, electricidad y cloacas denominado sala técnica. Tras recorrer varios metros por ese orificio interno de las paredes salió al techo del pabellón y ganó un patio interno. Después dañó una placa de yeso y salió al patio exterior de la alcaidía para arrojarse a la calle.
Abadie fue encontrado escondido debajo de un semi de un camión y con una fractura en la pierna derecha producto del salto desde el muro.
EL ARMA DEL CELADOR
El 4 octubre del año pasado, Abadie -conocido por su fortaleza física y conocimientos de taekwondo- protagonizó otra de sus andanzas cuando estaba detenido en la Seccional Sexta, pero también terminó frustrada por la policía. Fue observado a través de las cámaras de seguridad de los pasillos de la comisaría cuando tomaba el arma del policía.
El celador se había quitado la misma para ingresar a una celda, según lo establece el protocolo. Y Abadie aprovechó un movimiento para tomar la pistola y esconderla en la celda lindante que compartía con otros presos. Ante la peligrosa situación los efectivos convocaron al Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP).
Se planificó el caso, evaluando las diferentes maneras de poder irrumpir en la celda ante la peligrosidad del preso armado. Los policías del GEOP arrojaron bombas disuasivas para generar desconcierto entre los presos. Así redujeron y esposaron a todos los detenidos y luego recuperaron la pistola.
Durante el juicio abreviado se presentaron las dos causas, una por el delito de evasión y la otra por hurto de arma de fuego. En ese marco, Abadie reconoció la autoría de las dos causas y aceptó la pena convenida de cuatro meses de prisión. Ahora, se espera que esta semana la magistrada homologue el acuerdo.