Condenaron a 17 años de prisión a Sotelo por el homicidio del remisero

El tribunal de debate por el homicidio del remisero Fernando Schmidt, compuesto por los jueces Mónica García, Alejandro Soñis y Martín Cosmaro condenó ayer a Miguel Sotelo a la pena de 17 años de prisión, teniendo en cuenta la gravedad del delito; la extensión del daño causado –la víctima era sostén de familia y padre de dos hijos–; la modalidad con la que lo ejecutó, amparándose en la nocturnidad y en el estado de indefensión de Schmidt que iba conduciendo y fue atacado salvajemente desde atrás, por lo que no le quedó oportunidad de defenderse. La Fiscalía había solicitado 18 años de prisión.

Miguel Sotelo resultó condenado ayer a 17 años de prisión. Fue por haber asesinado a Fernando Schmidt, el 29 de enero de 2017 en el barrio La Floresta, en un crimen que movilizó a los remiseros a cortar los principales accesos de Comodoro Rivadavia.

El tribunal que entendió en el juicio oral y público -conformado por los jueces Alejandro Soñis, Martín Cosmaro y presidido por Mónica García- condenó a Sotelo por la figura de homicidio simple que planteó el Ministerio Público Fiscal.

En su veredicto unánime, el tribunal de juicio manifestó que la calificación podría haber sido más gravosa que la que se escogió desde la Fiscalía. Sin embargo, el tribunal no puede agravarle el encuadre legal al acusado por lo que lo condenaron sobre la base de la calificación escogida por el órgano acusador, es decir por la Fiscalía.

El fiscal Adrián Cabral en su alegato sobre la pena indicó que se había declarado la responsabilidad penal de Sotelo a partir del delito de homicidio simple en calidad de autor. Atendiendo a las pautas de dosificación de pena, evaluó como agravantes la naturaleza de la acción y el medio empleado para cometerla y que se debía valorar el accionar brutal del imputado, ya que este hecho ha tenido un plus de violencia que debía ser valorado dentro de la naturaleza de la acción: como la utilización de un arma blanca, con una hoja de más de 11 centímetros, utilizada de manera reiterada, efectuando al menos 22 lesiones en el cuerpo de la víctima.

Esa agresión derivó en que Schmidt perdiera el control de su rodado y colisionara con otro auto estacionado. El fiscal también tuvo en cuenta como agravante el horario nocturno para cometer el homicidio. También la extensión del daño causado, entendiendo que la víctima era una persona joven, sostén de hogar y padre de dos niños.

Como atenuante consideró la edad con la que contaba Sotelo, al momento del crimen, tenía 18 años de edad lo cual supone una menor aptitud madurativa para amoldarse a los mandatos de la Ley. Entre los atenuantes el fiscal también se refirió a la carencia de antecedentes penales del imputado.

Concluyó que pesan más las agravantes que las atenuantes por lo que solicitó la pena de 18 años de prisión para Sotelo y se mantenga su prisión preventiva hasta que la sentencia condenatoria quede firme.

El defensor Esteban Mantecón, mientras tanto, consideró como atenuante que su defendido no tiene antecedentes penales y lo que tiene que ser valorado son las manifestaciones de la trabajadora social respecto del informe social que realizó al imputado: su historia de vida y desapego, lo que afectó profundamente la personalidad de Sotelo.

“Este informe no puede ser dejado de lado por el tribunal al momento de dictar sentencia. Habría que preguntarse qué fin es el que pretende con el pedido de esa pena, el Ministerio Público Fiscal, y si vamos a lograr con ese monto el fin resocializador que pretende nuestra Constitución”, se interrogó el defensor. De ese modo, pidió el mínimo de la pena establecido para el delito de homicidio, 8 años de prisión.

LA RESOLUCION

DEL TRIBUNAL

Finalmente el tribunal consideró que debía ser condenado a 17 años de cárcel y mantener su prisión preventiva hasta que la sentencia condenatoria pase a ser cosa juzgada. Así, decretó su traslado a una Unidad Penitenciaria de Trelew.

Los agravantes que tuvo en cuenta el tribunal fueron la gravedad del crimen, la naturaleza de la acción y los medios empleados para ello. El homicidio cometido por Sotelo ha sido perpetrado con “un particular grado de brutalidad sobre la víctima, a la cual atacó en 22 oportunidades con un arma blanca de grandes dimensiones”, señaló. También que el crimen había sido cometido dentro del habitáculo del vehículo, cuando la víctima se encontraba conduciendo, que fue atacada desde atrás y que el victimario actuó sobre una víctima que no tuvo oportunidad de defenderse.

A la vez, la nocturnidad y la cercanía del domicilio del imputado, lo consideraron los jueces como gravante ya que de esa manera Sotelo actuó sobre seguro y con menor exposición sobre su persona.

Asimismo, resaltaron como agravantes la extensión del daño causado considerando que Schmidt era joven, con dos hijos menores de edad y sostén de familia.

En cuanto a los atenuantes, los magistrados adhirieron al planteo de la defensa sobre la corta edad de Sotelo y su falta de antecedentes penales.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico