La policía de la Comisaría Seccional Primera intervino esta madrugada en un caso de infracción a la Ley de Tránsito, cuando encontró un vehículo detenido en medio de la calle San Martín, impidiendo el paso de otros automóviles.
Al acercarse al rodado, un Chrysler Neon, los efectivos constataron que el conductor se hallaba en estado de ebriedad, ya que presentaba dificultades para hablar y un fuerte olor a alcohol. Ante esta situación, solicitaron la colaboración del personal de Tránsito para realizarle el test de alcoholemia, pero el hombre se negó a someterse al mismo.
Por tal motivo, y con el fin de resguardar su integridad física y evitar posibles accidentes, los policías procedieron a su demora y al secuestro del vehículo, que quedó alojado en la comisaría. El conductor fue trasladado a la dependencia policial, donde se le iniciaron las actuaciones correspondientes por la infracción cometida.