Confirmado: el cuerpo hallado en San Antonio Oeste era de Rodrigo Hredil

Un informe de ADN confirmó que el cuerpo hallado el 30 de septiembre corresponde a Rodrigo Hredil, un joven que permanecía desaparecido desde el 31 de julio de 2015.

El Fiscal Juan Pedro Puntel confirmó hoy que los restos óseos hallados en la costa marítima de San Antonio Oeste, el 30 de septiembre pasado, pertenecen al joven desaparecido Rodrigo Hredil, quien era buscado por todo el país desde el año 2015.

La certeza sobre la identidad la brindó el informe de ADN, suscripto por la responsable del Laboratorio Regional de Genética Forense, Silvia Vannelli Rey. “El análisis molecular de ADN se efectuó sobre una diáfisis de húmero izquierdo y de fémur derecho y dicho estudio arrojó que 'el vínculo de maternidad de Celia Araya con respecto a los restos óseos analizados es superior al 99,9%'”, señala el parte.

El mencionado laboratorio realizó dicho examen en dos oportunidades para confirmar los resultados.

El informe de autopsia elevado por el Cuerpo Médico Forense y suscripto por el Dr. Gabriel Navarro, señala entre otras conclusiones, que “la data de la muerte se puede precisar en mayor a un año” y que de dicho examen “no es posible determinar las causas” de la misma. Aclararon que “no se observa en las partes óseas signos compatibles con traumatismos”.

En el referido informe médico se destaca también que el estudio dentario realizado por el odontólogo Sergio Thefs, arrojaba iguales conclusiones de correspondencia por conformación y desgaste de piezas dentales.

Con estas precisiones, la Fiscalía dispondrá el cese de la búsqueda comunicándolo tanto a Interpol como a los Ministerios de Seguridad y Justicia de la Nación y de la Provincia de Río Negro.

LA DESAPARICION DE HREDIL

Se trata del muchacho de 23 años que el 31 de julio de 2015 se ausentó de su casa tras padecer un brote psicótico que afectó sus facultades mentales. La camioneta que manejaba apareció abandonada con la llave puesta en un camino rural ubicado a la vera de la ruta 251, alrededor de 15 kilómetros en dirección a General Conesa.

Aunque el lugar donde aparecieron los huesos está costeando al mar y este último punto se orienta hacia el Alto Valle, voces ligadas con la investigación en marcha precisaron que, si pudiera trazarse una línea recta entre ambos, la distancia no sería tanta, ya que rondaría los seis kilómetros.

Los primeros restos aparecieron el sábado 30 de septiembre cerca de las 17 horas, en un campo ubicado a la altura del kilómetro 1.128 de la ruta 3, a 700 metros de la costa, en un sector donde la vegetación es tupida y alcanza un metro de altura. Allí los descubrió diseminados el dueño del lugar cuando paseaba junto a su familia.

De manera inmediata dio aviso a la brigada rural, que a su vez se contactó con la comisaría 10º, que convocó a criminalística y a la fiscalía.

El sector se resguardó y horas más tarde se inició un rastrillaje, en el que estuvieron presentes los fiscales de Viedma Paula Rodríguez Frandsen, Pedro Puntel y la local Mariela Coy. Allí lograron reunirse varias piezas.

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