Crisis alimentaria: Camioneros aportó una olla popular solidaria

“Que Dios los bendiga” les expresó una vecina de humilde condición social al grupo de afiliados al gremio de Camioneros, cuando le entregaron gratuitamente una de las 1.200 porciones de guiso que los trabajadores prepararon este viernes en una inmensa olla popular montada en la Plaza 20 de Noviembre de Caleta Olivia.

Detrás de ella, otras personas adultas y menores de edad que llegaron de distintos barrios formaban una fila de casi cien metros aguardando con recipientes caseros para llevar a sus hogares la comida consistente en arroz, pollo, zanahoria y cebollas, pero además les obsequiaban pan.

El operativo de preparación y cocción que demandó una gran logística con numerosos colaboradores, había comenzado a las ocho de la mañana y el guiso estuvo a punto cinco horas después debido a su volumen.

En menos de sesenta minutos, la olla se vació y no fueron pocas las familias que tuvieron que retirarse sin llevar nada.

Este fenómeno social puso de manifiesto la cruel crisis económica que golpea con mayor fuerza a los sectores postergados de ésta y otras comunidades del país, mientras los comedores comunitarios y merenderos quedan marginados de recibir insumos debido a la política deshumanizada del gobierno nacional.

Quedó también en evidencia que el gesto solidario de Camioneros, en este caso particular, no alcanza para compensar las carencias de cientos de hogares de Caleta Olivia y por ello el gremio ya está programando realizar otras ollas populares en diferentes barrios.

Entre los múltiples testimonios de los protagonistas del operativo rescatamos dos de ellos.

El primero fue el del cocinero coordinador Juan Gómez, quien además se contar la manera pausada con que se preparó el guiso, dijo a este medio que él se desempeña laboralmente en una empresa de correo privado.

Por ello muchas veces le corresponde realizar la ingrata tarea de llevar telegramas de despidos a trabajadores, como el caso de los afiliados a la UOCRA, hecho que le provoca una gran amargura llegar a un domicilio y ver a un padre de familia que queda desocupado.

El otro testimonio fue el del secretario gremial del sindicado, Ángel Medina, el cual dijo que proviene de una familia con muchos hermanos que vivía en el barrio Mar del Plata y muchas veces pasó carencias, por lo cual sabe muy bien lo que es la pobreza.

Además dejó en claro que el gremio de Camioneros actúa toda vez que la gente carenciada tiene necesidades, en contraposición a sectores políticos que acostumbran a mostrarse solamente en tiempos preelectorales.

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