¿En qué momento la humanidad pasó a dejar en segundo plano lo que la naturaleza provee para buscar la solución mágica en una pastilla o polvo mágico (creatina, proteína, etcétera) inventado en un laboratorio?
Hoy, el médico Mario Sosa se refiere al magnesio, ese nombre del cual hacen propaganda y lobby los medicamentos que le agregan una palabra y “santo remedio”. Solo hay que ir a comprarlo y tomarlo cuando uno lo crea necesario (porque en Argentina todos somos especialistas en muchas cosas y específicos en nada).
“Vas a encontrar en redes y en influencers (los nuevos rockstar efímeros de la época que vivimos) que te hablan del magnesio, como un suplemento necesario para mejorar trastornos como la diabetes, etcétera. Lo cierto que es que el exceso de magnesio (porque el cuerpo necesita cierta cantidad nomás) cuando se produce, el riñón lo orina. Con lo cual no tiene mucho sentido suplementarse más allá de lo normal tomando cualquier medicamento que lleva el nombre de ‘total magne’, etcétera. Porque cuando hay exceso de magnesio el riñón lo orina. Y cuando hay ausencia, aumenta su absorción. Lo que hay que asegurarse es una ingesta correcta con magnesio que puede ser la carne, bananas y otras frutas”, comenta el galeno.
Entonces, “¿para qué gastar dinero en medicamentos con magnesio en la farmacia, cuando hay alimentos que lo proveen?”, se cuestiona el doctor.
Otro caso es saber cuándo debo tomar suplementos de magnesio. Para ello, están los médicos (no uno que se autodiagnostica) quienes a través de un examen de sangre pueden determinar si es necesario ir a la farmacia.
“Así cuando me sacan sangre y me miden el hierro. Puedo pedirle a mí medico que me mida el magnesio en el mismo examen. Así me saco las dudas y evito ir a la farmacia”, concluye Sosa a través de sus redes sociales.