Así lo confirmaron a Diario Patagónico las mismas autoridades de la comisaría, quienes señalaron que los detenidos pertenecen al Pabellón 1 de menores de edad.
El intento de fuga fue descubierto minutos después de las 17. Los jóvenes aprovecharon el ruido de un taladro que se está utilizando para efectuar refacciones. De esta forma, cada vez que se activaba la herramienta, ellos golpeaban la pared con un caño de la canilla del baño. Así, a ritmo lento pero firme, iban avanzando en su objetivo. Incluso lograron ver la luz de la libertad, con un boquete que no superaba los 20 centímetros de diámetro.
Sin embargo, el guardia que vigilaba el sector escuchó un ruido extraño y decidió revisar la celda. De ese modo descubrió el orificio por donde los internos pretendían escapar. Su acción permitió desbaratar la fuga que casi era un hecho, teniendo en cuenta que el boquete daba al patio trasero de la comisaría, desde donde podrían haber huido corriendo por la calle José Dalle Mura.
- 01 marzo 2014