Hace un año, El Patagónico recorría las calles de los barrios Juan XXIII y Pueyrredón para captar las imágenes que había dejado el temporal en la ciudad, y una de las fotos tomadas era la de la panadería San Carlos, donde se podía ver el edificio rodeado de lodo y agua.
Esta situación generó grandes pérdidas, no solo en el negocio, si no en muchos locales comerciales de avenida Kennedy, así como también grandes cantidad de familias.
Un año después la panadería San Carlos es noticia pero esta vez por la solidaridad de su dueño y los empleados. César Aguilar, pastelero del local realizó declaraciones a Canal 9 donde aseguró que “no tiramos nada, todo va al canasto donde cada persona puede retirarlo, esto se pensó por la situación en la que está al país”.
“Son cosas que están frescas, son ricas. Para la inundación también regalamos, lo que pedimos es que lo hagan a consciencia, que estén tranquilos porque es mercadería fresca”, amplió Aguilar.