Geraldine Care tiene 12 años y permanece internada desde hace varios días en la unidad de terapia intensiva infantil del Hospital Zonal de Caleta Olivia, habiendo ingresado por una enfermedad pulmonar y su cuadro clínico es sumamente delicado.
Requería se una pronta derivación a Buenos Aires para ser asistida en un centro de salud de mayor complejidad y al considerar que no podían sortear trámites burocráticos que se centraban en Río Gallegos, sus padres José Luis Care y Lizy Aybar, dieron a conocer el caso de la prensa el viernes en un intento desesperado para que algún funcionario se ocupara de poner a disposición un avión sanitario.
En esas circunstancias apreció un coordinador de gabinete del Ministerio de Salud, Luis Huanco, quien les dijo a los padres que ya había realizado gestiones para que se pusiera en marcha el operativo.
Sin embargo el traslado no se hizo el sábado y los padres decidieron cortar por varias horas la Ruta 3 en el acceso norte porque entendían que volvían a trabarse las gestiones, recibiendo el apoyo de otros vecinos, principalmente de trabajadores de la Fundación Santa Cruz Sustentable (ex Olivia) de la cual depende Care.
Luego se supo que en rigor la derivación estaba autorizada pero el cuadro clínico de la niña era de gravedad y que era necesario que mejorara ya que un operativo aéreo se tornaba de alto riesgo para la vida de la niña.
En la mañana de este lunes, el papá volvió a hablar con El Patagónico y otros medios periodísticos y confirmó que el director del doctor Gerardo Romaní le manifestó las razones de la suspensión momentánea de la derivación.
No obstante, el trabajador dijo que el viaje bien pudo haberse realizado con anterioridad pero la burocracia lo dilató y ahora se torna imposible.
Además le indignaba que luego de que el caso tomó estado público, lo llamaron numerosos funcionarios que antes no habían aparecido, mientras la enfermedad de su hija se fue complicando.
"Me dijeron que está muy grave, que están comprometido sus pulmones y que un traslado a esta altura ya es imposible", dijo José Luis, en tanto toda la familia se aferra a las cadenas de oraciones de miles de caletenses que están pendientes de la niña para que pueda mejorar.